“Conflicto docente: responsabilidad de sus actores”
Hace más de treinta años que se repite el mismo cuadro: las clases no comienzan en fecha y no se cumple con las horas-clases programables. Veamos las consecuencias (a nivel país) y quiénes son sus actores y su indudable responsabilidad conjunta, ya que las únicas víctimas son los educandos, el país y la caída de su nivel formativo.
Sencillo: los responsables son los gobiernos, los docentes y principalmente sus sindicatos. Y lo que nos preguntamos es si son conscientes de los daños que causan al país, y si lo son sí les importa.
Pensando que es un aporte, doy algunos datos para dimensionar el daño:
1951: “ingresé” a la Universidad de Buenos Aires (UBA). Todo un privilegio, para una persona de humildísimo origen, que vio con asombro cómo compartía aulas con latinoamericanos (colombianos, bolivianos, venezolanos, etc.) que venían atraídos por el foco cultural que era la Argentina de entonces. Le llamaban “la Europa de América Latina”, asombraba al mundo con su sistema educativo con el igualitario guardapolvo blanco como símbolo. Y los profesionales argentinos eran requeridos en toda la América hispanoparlante.
Vayamos al cambio, relevando el “hoy”: una concienzuda encuesta de un prestigioso instituto comparó el nivel de los educandos de 59 países, resultando Argentina en el puesto 46º. ¡Para llorar!
En estos días se conocen resultados, medidos a fines del reciente 2016. La mitad de los alumnos secundarios no lo terminaron. Y de los recibidos, el 50% tiene fallas serias en comprensión de textos y matemáticas.
Los gobernantes, los docentes y sus sindicatos, además de muchas otras causas, tuvieron mucho que ver, durante tantos años, con la decadencia argentina. Deben cambiar. Dijo A. Einstein: “Si no cambian lo que hacen, no esperen resultados distintos”. Se debe, creo, respetar un derecho clave para el desarrollo de los países: el derecho a la educación.
Este debiera estar por encima de los intereses políticos, de sectores y/o individuales. Debiéramos conseguir que la docencia vuelva a ser casi un apostolado y un privilegio, como lo fuera años ha.
Otra consecuencia, imposible de obviar, es que están destruyendo la escuela pública, uno de los orgullos argentinos. Yo y mis dos generaciones descendientes completamos los tres niveles sin pagar un peso. Hay un éxodo a las privadas. Muchos hogares de recursos modestos hacen un gran esfuerzo por colocar a sus hijos en ellas. Y no tanto por su nivel, sino porque al menos allí tienen clases.
En unas cuantas décadas, pasamos de ser un país con una posición destacada en el mundo a ser “el vagón de cola”.
Carlos H. López
DNI 4.820.317
“Los gobernantes, los docentes y sus sindicatos, además de muchas otras causas, tuvieron mucho que ver durante tantos años con la decadencia”.
Carlos H. López
DNI 4.820.317
Datos
- “Los gobernantes, los docentes y sus sindicatos, además de muchas otras causas, tuvieron mucho que ver durante tantos años con la decadencia”.