“Conflictos del juicio oral”

Por Redacción

Recientemente bajo el título “La idea del juicio oral”, el diario “Río Negro” publicó una carta firmada por mí en la que ponía de manifiesto que “Neuquén es una provincia empobrecida, no hay dinero para nadie pero sí para despilfarrar a manos llenas en un Poder Judicial que está vacío de contenido, en tanto toda la litigiosidad se limita a juicios ejecutivos, alguno laboral y trámites penales que no llegan a ningún lado y que acaban en la insubsistencia por desidia de la exagerada planta de personal que ostenta… El actual Código Procesal Penal de la provincia del Neuquén es irreprochable y sería un arma útil si jueces y fiscales laboriosos, sabios y prudentes lo aplicaran en tiempo y forma, en tanto reúne una serie de bondades que lo convierte en un instrumento adecuado para los fines de tramitar los hechos que son llevados a conocimiento y decisión de los magistrados”. Lo que omití traducir en esa misiva fueron los conflictos internos que se iban a producir necesariamente, en particular aquellos referidos a los espacios físicos que requeriría un sistema absolutamente distinto del actual, así como también en la manera de distribuir el trabajo a realizar por magistrados, funcionarios y agentes judiciales. No obstante esa omisión, con el transcurso del tiempo se puso de manifiesto públicamente, como lo informó el lunes 18 de noviembre pasado el diario “Río Negro” en una nota del periodista Guillermo Berto que lleva por título “Genera tensiones internas la reforma procesal”. Allí se indica que magistrados se quejan por la distribución de la carga de trabajo, jueces encumbrados miran con recelo el apetito voraz de la fiscalía por ocupar espacios. Fiscales que preferirían no asumir tanto protagonismo, policías y abogados que hacen cuestiones varias y fundadas al verse afectados por la implementación del nuevo proceso. No cabe duda de que las meteóricas carreras que se concretaron en el Poder Judicial neuquino han generado rispideces entre magistrados y funcionarios entre sí y éstos con los empleados, circunstancia que en última instancia afecta la buena tarea diaria, en tanto las reuniones se multiplican mientras el trabajo se reduce hasta niveles ínfimos. A juicio del que suscribe, este sistema que se pretende implementar en la provincia ha fracasado antes de empezar. Si apreciamos que desde el vamos la nueva estructura ha generado cuestionamientos en cuanto a la inequitativa distribución de tareas entre los organismos que la integran: el Tribunal de Impugnación, compuesto por trece integrantes que tendrán a su cargo el conocimiento y decisión de 152 casos, y el Colegio de Jueces, integrado por 12 magistrados que deberán resolver 810 expedientes. Si bien el trabajo entre ambos entes aparece manifiestamente inequitativo, en la práctica no será tan relevante si tenemos en cuenta la inapreciable colaboración que prestan permanentemente los secretarios y prosecretarios a los señores jueces. De cualquier manera, la inquietud está en marcha y el gremio judicial en particular planteó su preocupación por la redistribución del personal y las versiones que indican que la Fiscalía General estaría preparando un organigrama de trabajo flexibilizado. A mi criterio, lo expuesto muestra la irrelevancia de los problemas de la Justicia neuquina, la dilapidación de dinero en viáticos, reuniones, congresos, viajes al extranjero para implementar un sistema que en nada mejorará la administración de justicia, reemplazando un Código Procesal Penal que hoy rige en la provincia del Neuquén que ostenta una estructura irreprochable y que sólo requiere de jueces y fiscales laboriosos, sabios y prudentes que lo apliquen en tiempo y forma. Héctor Luis Manchini DNI 7.779.947 Zapala

Héctor Luis Manchini DNI 7.779.947 Zapala