Corea del Norte hace una oferta a EE. UU. 07-01-04

Por Redacción

WASHINGTON (AFP).- Estados Unidos se dijo ayer alentado por la proposición de Corea del Norte de no producir ni probar armas nucleares, abriendo con ello un camino hacia la resolución de la crisis.

«Es una evolución interesante de su parte, una evolución positiva y esperamos que esto nos permita reanudar más rápidamente las conversaciones entre los seis» países, declaró a la prensa el secretario de Estado estadounidense, Colin Powell. «Estoy entusiasmado por la declaración de los norcoreanos», agregó.

Corea del Norte propuso ayer no realizar ensayos ni fabricar armas atómicas, una «concesión audaz», según la agencia oficial KCNA, a Estados Unidos para facilitar una solución de la crisis provocada por su programa nuclear. Luego de las primeras negociaciones multilaterales en agosto entre Estados Unidos, Japón, Rusia, Corea del Sur, China y Corea del Norte, que no llegaron a un acuerdo, la celebración de nuevas conversaciones entre los seis países sufrió varias postergaciones.

Tras el anuncio de una primera reunión en enero, Corea del Sur deslizó que se llevaría a cabo «en la primera mitad del año» en curso. «Estoy convencido de que las seis partes quieren volver a sentarse en la mesa de negociación. El que no se esté en esa mesa no quiere decir que no estemos hablando», subrayó Powell, al precisar que algunos de los seis países tuvieron contactos directos con Corea del Norte. «Hacemos mucho» para resolver la crisis, subrayó. Washington espera que las nuevas negociaciones se traduzcan en «progresos reales», destacó el jefe de la diplomacia estadounidense.

El llamado al diálogo de Pyongyang fue lanzado cuando dos delegaciones de Estados Unidos sin mandato oficial, se reunieron ayer en Corea del Norte con la perspectiva de una posible visita al principal sitio nuclear.

Al manifestar su proposición Pyongyang solicitó que a cambio Estados Unidos adopte en «simultáneo» medidas de reciprocidad, como el retiro de Corea del Norte de la lista de países acusados de apoyar al terrorismo, el levantamiento de sanciones y el reinicio de las entregas de combustible suspendidas luego de las revelaciones sobre el programa nuclear norcoreano. Powell omitió referirse a esas demandas. Washington insiste en que Pyongyang abandone su programa nuclear sin condicionamientos, de manera verificable y definitiva.

Por su parte Corea del Norte, cuyo objetivo es conseguir garantías de seguridad, reclama concesiones a cambio de un congelamiento de su programa nuclear antes del reinicio del diálogo. Washington rechazó la propuesta norcoreana para acciones «simultáneas» y dijo estar listo sólo para analizar el desarrollo de las discusiones multilaterales.