Crece la presión para detener masacres en Siria

Al Assad promete un plebiscito, pero sigue letal represión

Por Redacción

AP

DAMASCO (AFP).- La presión internacional se hace cada vez más fuerte sobre el régimen del presidente Bashar al Assad, quien prometió ayer a su aliado ruso cesar la violencia y cooperar en la estabilización del país, pese lo cual se registraron otras 23 muertes de civiles por la represión.

“Tuvimos un encuentro muy útil. El presidente sirio nos aseguró que estaba enteramente comprometido en hacer cesar la violencia desde donde venga”, declaró en Damasco el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, citado por las agencias rusas, luego de un encuentro con Assad. Según Lavrov, Assad anunciará pronto la fecha de un referéndum sobre una nueva Constitución.

Pero Washington dio cuenta de su “escepticismo” por las promesas y llamó a Damasco a poner fin inmediatamente a la violencia.

Sin ir tan lejos como Estados Unidos, que anunció el cierre de su embajada en Siria Bélgica, Gran Bretaña, y ayer España, Francia, Italia y Holanda, anunciaron un llamado a consultas de sus respectivos embajadores.

Las monarquías del Golfo decidieron por su parte expulsar a los embajadores de Siria en los seis países y retirar a los suyos de Damasco, mientras que Emiratos Árabes Unidos anunció el envío de “ayuda humanitaria urgente” a los desplazados sirios.

En Estados Unidos el senador republicano John McCain urgió a Estados Unidos a considerar suministrar armas a las fuerzas de oposición sirias que luchan contra el régimen, algo que fu descartado por la Casa Blanca de inmediato.

Desde el oficialismo en tanto, el senador demócrata John Kerry llamó por su parte a Rusia y a China, que vetaron un proyecto de resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que condenaba la represión, a respaldar la acción de la ONU contra el régimen. Turquía anunció por su parte el próximo lanzamiento de una “nueva iniciativa” internacional tras el bloqueo en la ONU.

En Latinoamérica, con la excepción del venezolano Hugo Chávez, que consideró “muy positivo” el veto de China y Rusia el sábado en el Consejo de Seguridad, otras naciones alzaron su voz para condenar la violencia.

Chile reiteró su preocupación por la situación en Siria y solicitó al Consejo de Seguridad que adopte “prontamente” una decisión para proteger a la población civil. El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, pidió el fin de la violencia y subrayó que la comunidad internacional no puede permanecer “indiferente” frente a estos crímenes y el gobierno de El Salvador condenó “todo atropello a los derechos humanos” y formuló un llamado al régimen sirio a que “garantice” la seguridad de la población civil.

En las ciudades “rebeldes”, en especial en Homs (centro), la sangre continuaba derramándose al día siguiente de una jornada particularmente mortífera que contó casi 100 muertos en todo el país. Al menos 23 civiles murieron ayer 15 de ellos en Homs en bombardeos de las fuerzas del régimen, según el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH, en Gran Bretaña).

La represión desde marzo más de 6.000 muertos, según militantes.

El régimen sirio ha matado ya a unas 6.000 personas desde el inicio de las revueltas en su contra.

Niños y mujeres se refugian de bombardeos en Homs, centro de las protestas.