Crimen del taxista: “Tenemos miedo que quede impune”
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NEUQUÉN (AN).- La familia del taxista asesinado, Rogelio San Miguel, teme que el caso quede impune producto de la liberación por falta de méritos del presunto autor del crimen. Ahora aguardan por la pericia de ADN. Al conocerse la resolución del juez Marcelo Benavides, Rogelio Ariel San Miguel, hijo del taxista, admitió no estar asombrado porque una semana antes el fiscal Maximiliano Breide Obeid les había advertido esta situación pero sí se mostró preocupado “porque tenemos miedo que el crimen quede impune”. “Este tipo amenazó a todos los testigos y si bien no creo que se fugue tiene todas las posibilidades de hacerlo”, confió el joven, que también es taxista. San Miguel fue asesinado el 16 de junio de 2011 en la calle Don Bosco al 1100 por dos jóvenes, uno de ellos menor de edad, que se subieron en la esquina de Olascoaga y Fava. Como el taxista se resistió al asalto fue apuñalado. Por el crimen se detuvo al menor que recién cuando fue llevado a juicio, el 19 de marzo de este año, acordó entregar el nombre del mayor involucrado por lo que se lo condenó por robo calificado y participe de homicidio. Será sometido a un seguimiento durante un año y de acuerdo a su comportamiento se determinará la pena. El mismo 19 de marzo se dispuso la detención del presunto autor, un joven de 26 años. La querella y la fiscalía confiaban que por los elementos reunidos quedaría detenido, pero se cayó la prueba del cotejo de una huella digital que se encontró en taxímetro. Además las indagatorias a los testigos, para el juez Benavides, comprenden una “trama intrincada de declaraciones que orientan la investigación en distintas direcciones, diferentes personajes, en su mayoría menores de edad, con frecuentes incursiones en el ámbito de la Justicia penal juvenil que impiden llevar adelante una investigación en forma organizada y de la cual se pueda lograr, con la provisionalidad propia de la etapa que se transita, elementos concordantes y encauzados que permitan convalidar o no la sospecha inicial que se cierne sobre el acusado”, según la resolución. Ahora la familia de San Miguel, los querellantes y la fiscalía aguardan el resultado de las pericias de ADN que, como se enviaron para realizar en un laboratorio de Buenos Aires, podría demorar alrededor de un mes.