Les Mirones, una década de resistencia cultural y autogestión en Las Grutas: la grilla de actividades

El colectivo busca impulsar el arte local en el balneario más grande de Río Negro. Música, teatro y otras actividades que realizarán en enero para turistas y lugareños este verano 2026.

Les Mirones celebra su 10° festival en Las Grutas. (Foto: Gentileza).

Hace 12 años comenzó a gestarse un movimiento cultural en Las Grutas para abrazar el arte local. “Les Mirones nacen en base a una necesidad. No había un lugar público donde los artistas que llegaban pudieran presentarse”, afirmó una de las referentes y organizadoras, María Rizzone. A punto de estrenar el décimo festival consecutivo este viernes 9 de enero, mira hacia atrás y reflexiona sobre el camino recorrido.


El balneario más grande de Río Negro tiene su propia idiosincrasia: gente que llega y se va, pero tambien una gran cantidad de personas que eligen vivir en la localidad cada día. “Se está generando una comunidad artística local y de la zona muy importante”, celebró la artista.


De todas maneras, remarcó que cuando llegó a Las Grutas los espacios culturales priorizaban el “teatro de revista” por sobre el arte local. Fue por eso que impulsaron sus propias obras y buscaron establecimientos para poder mostrarlas. La Biblioteca Popular Luis Piedrabuena les brindó ese lugar de expresión.

Les Mirones busca promover el arte local. (Gentileza).

El recorrido de Les Mirones a través de los años en Las Grutas



El primer verano, allá por enero de 2016, fue lo que Rizzone denominó un “estallido espontáneo”. Músicos y actores llegaban de la nada y se sumaban a la función “a la gorra”. “Nos decían yo hago esto, yo hago lo otro. Se empezó como a generar solo”, relató.


Para el segundo año, la sala de lectura se transformó en un microteatro para 30 personas, iluminado con viejos reflectores rescatados del olvido. Rizzone lo recuerda como una época en la que invitaban a los artistas a “guerrear” la temporada, sin mucho dinero, pero con el calor del encuentro.


Llegó la pandemia y el mundo se cerró, pero el arte necesitaba aire. Les Mirones tomaron la plaza, demostrando que cuando se habita el espacio público, la gente lo hace propio. Lo rememoró como un tiempo de resistencia a la intemperie.


Con el tiempo, el grupo creció y logró un acuerdo para habitar la Casa de la Cultura del Bicentenario. Durante varios veranos gestionaron ese espacio público, mejorándolo y abriéndolo a festivales federales.
Pero las paredes de la institución a veces oprimían. La referente señaló que había reglas, mucha burocracia y un “no se puede hablar de esto” que chocaba con el espíritu libre de Les Mirones. Hoy, cuentan con su propia sala en Colectora 730. La autonomía se convirtió en una bandera: “Nos sentimos muchísimo más libres”.

Les Mirones ya cuenta con su propio espacio en Las Grutas. (Foto: Gentileza).


Sin embargo, se encuentra algo alejado de las famosas “bajadas” de Las Grutas, lo que dificulta la llegada a los turistas. “Está en el ingreso, en uno de los barrios donde más gente hay. Hay veces que aparecen propuestas y nosotros decimos: ‘uy, no va a venir nadie’ . Y por ahí aparece gente que le interesa. Es hermoso porque una vez que la gente llega, después se queda”, enfatizó Rizzone.


Esos momentos son los que recompensan el esfuerzo que implica sostener Les Mirones. “Nosotros no recibimos ningún tipo de subsidio ni apoyo de ningún organismo del Estado por ahora”, afirmó. Perciben aportes puntuales del Instituto Nacional del Teatro y, en ocasiones, de la provincia. La mayoría de sus actividades se ofrecen “a la gorra”, aunque para artistas de mayor renombre establecieron entradas.


Este año, lanzaron el “Club Mirón”, una campaña de socios desde 10 mil pesos para asegurar el alquiler del espacio. “Pagamos alquiler, más los servicios, más los seguros, así que hasta ahora venimos sobreviviendo”, comentó Rizzone. El objetivo es claro: “Revalorizar y apoyar las producciones locales”.


Esta organización, constituida legalmente como asociación civil, es la espina dorsal de Les Mirones, un andamiaje que les permite operar con plena autonomía. Esta figura legal no solo les brinda la posibilidad de gestionar su propio espacio y postularse a convocatorias de fomento cultural, sino que también refuerza su espíritu colectivo.

Les Mirones lleva a las tablas las causas en las que creen. (Gentileza).


Bajo esta estructura, las decisiones se toman por consenso, valorando cada voz y priorizando el compromiso con el arte y la comunidad por encima de cualquier interés individual o político, una filosofía que defienden incluso si implica “cerrar puertas” por mantener su postura.


El décimo Festival Les Mirones se celebra durante el mes de enero, de jueves a domingo. Los jueves se dedican a la música, con una banda diferente cada semana. De viernes a domingo, a las 22 horas, el teatro toma protagonismo, con entradas “a la gorra sugerida”. Este año, el festival recibe obras de Rosario, Luis Beltrán, Buenos Aires y San Juan. Además, de lunes a miércoles, se ofrecen espacios de formación profesional y artística.


Les Mirones encarna la convicción de que la cultura es un derecho fundamental. “Esa frase forma parte del discurso que nosotros transmitimos siempre”, afirmó la organizadora. Esta creencia moldea cada paso del colectivo. Así, a lo largo de los años fueron tejiendo una “red” donde la gente llega, permanece y encuentra un espacio propio.

Un teatro independiente y federal


Laura Vinaya, actriz del Grupo Libres de Luis Beltrán, llegó a Las Grutas para participar del 10° Festival Les Mirones con la obra “Desbarrancadas”. Se trata de una adaptación del clásico de Gregorio de Laferrere, “Las de Barranco”, escrita y dirigida por Luis Sarlinga.


La obra, con ocho actores y actrices en escena, fusiona costumbrismo y humor, manteniendo una vigencia notable al reflejar aspectos de la realidad social y económica argentina. El Grupo Libres, con más de 40 años de trayectoria, administra el Teatro El Galpón en Luis Beltrán, una sala independiente única en un radio de 50 kilómetros, según Vinaya. Fueron convocados por Les Mirones para presentarse en Las Grutas este enero.


“Por suerte ya conocemos la dinámica del festi, que está buenísima. Está bueno que propongan obras de teatro independiente, más regionales”, señaló. La actriz revalorizó el rol del teatro independiente en comunidades pequeñas como Luis Beltrán y Las Grutas. “Uno no encuentra mucha razón más que la convicción de creer que el teatro es necesario, que el teatro hace bien”, enfatizó.


Destacó que la Ley 24.800 y el Instituto Nacional del Teatro cumplen un rol fundamental, “apuntalando” y acompañando la actividad ya generada por grupos como el suyo o el Biombo en General Roca.

Vinaya remarcó que la sostenibilidad del teatro independiente es una tarea “a pulmón”. Para ella, conformar una sala como El Galpón, con capacidad para 150 personas en una localidad de 10.000 habitantes, implica un compromiso colectivo altísimo: es “construir otra casa”, pagar facturas y ocuparse del mantenimiento constante, un esfuerzo que, según la actriz, no siempre se replica en otras disciplinas artísticas.


Afirmó que la cultura es un derecho, pero además es una necesidad intrínseca para el “espíritu” de los pueblos, más allá de lo tangible como la comida o el techo.


El teatro, en particular, ofrece un “encuentro fraternal” y presencial que contrasta con las transformaciones culturales impulsadas por algoritmos actuales, defendiendo la importancia del vínculo humano directo.


Laura resaltó el trabajo horizontal que caracteriza al teatro argentino, especialmente al federal y de las provincias. En este modelo, todos los roles son visibilizados y valorados: desde el director y los actores, hasta quien coloca la luz o se encarga de la limpieza.


Señaló que esta forma de construir colectivamente, casi como un “oficio”, ha permitido que en la provincia de Río Negro se construyan salas de teatro a partir de galpones abandonados, consolidando una red de grupos y espacios que circulan y comparten su trabajo. Vinaya recalcó: “El teatro federal no tiene nada que envidiarle al teatro que hacen en los grandes centros de producción”.

Grilla del Festival Les Mirones en Las Grutas


9, 10 y 11 de Enero

  • Obra: Patagonia y Olvido
  • Origen: Rosario, Santa Fe.

16, 17 y 18 de Enero

  • Obra: Desbarrancadas
  • Origen: Beltrán, Río Negro.

23, 24 y 25 de Enero

  • Obra: Reversible
  • Origen: CABA.

30, 31 de Enero y 1 de Febrero

  • Obra: Una en un sillón
  • Origen: San Juan.

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