Damnificados comienzan a contar sus historias
ROCA.- Cuatro de los cinco testigos que declararon ayer por las presuntas estafas con viviendas del sindicato de Trabajadores Viales de Roca complicaron a Carlos Sansuerro y a Carlos Iturburu, los dos hombres que están detenidos y siendo juzgados ante la Cámara Criminal Segunda de esta ciudad. Uno de ellos lloró durante buena parte de su declaración, lamentando haber pedido un préstamo para pagar 8.000 pesos por un terreno que jamás recibió. Dijo que “hasta el último día” (antes de ser detenido, en diciembre del 2011) Iturburu le siguió “palmeando la espalda” asegurándole que le tocaría una casa del plan de las 167 Viviendas de calle Bermejo. Otra dijo que aún alquila una casa con su marido y sus dos hijos, aunque no pierde la esperanza de acceder a la casa que le prometieron en el 2006. Dijo que fue anotada en un cuaderno en el que el titular de House Vial registró a las personas que declararon en la fiscalía cuando comenzó la investigación. Aunque no la llamó con ese nombre, hizo directa alusión a la llamada “lista negra” de aspirantes que quedaron sin chances de ser adjudicatarios por haber acudido a la justicia. Aseguró que el convenio que rubricó ante Iturburu ya venía firmado por Sansuerro y que el primero le permitió elegir un lote del plan y lo anotó en el reverso de su contrato. Luego, en reuniones con damnificados, descubrió que el mismo terreno se había prometido también a otras personas. El debate sigue el 12 de este mes, con media docena de testigos. Ese día, además, los jueces resolverán si ordenan o no realizar una pericia caligráfica para aclarar quién firmó los convenios, si Sansuerro o Iturburu, pues ambos lo niegan. (Redacción central)