Despliegan obras artísticas en Bariloche
Son de gran impacto visual
SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- La fisonomía urbana de Bariloche ya exhibe, desde hace algunos días, las primeras obras de gran impacto emplazadas por una decena de artistas de importante trayectoria que fueron convocados por la secretaría de Cultura de la Nación. El programa “In situ” consiste en la intervención del espacio público mediante obras de distintos formatos y técnicas, que buscan “dialogar y articular” con el paisaje ciudadano y que permanecerán expuestas durante todo el verano. En varios puntos de la avenida Costanera ya fueron instaladas parejas de tótems de madera que simbolizan al hombre y la mujer mapuche y que miran hacia el Este. El autor del trabajo es el artista chileno Bernardo Oyarzún. También es posible advertir en la playa lindante con el Puerto San Carlos una atractiva instalación circular de la barilochense Ruth Viegener. En los jardines de la Catedral desde hace algunos días convoca las miradas una obra en mimbre de importante volumen y también llama la atención una gigantografía que reproduce imágenes del Mayo Francés sobre el cerco de un edificio en construcción sobre calle Vicealmirante O’Connor. Otras obras están todavía en pleno proceso de emplazamiento, en Quaglia y Doce de Octubre y en el Centro Cívico, donde una gran estructura de madera formará un arco por encima del monumento de Roca. Esos trabajos sufrieron demoras por las inclemencias climáticas, pero los artistas y los técnicos confían en completarlos en los próximos días. Además de Oyarzún y Viegener, también figuran entre los autores convocados Tomás Espina (Córdoba), Jorge Macchi, Leandro Erlich y Edgardo Madanes (Buenos Aires), Joao Loureiro (São Paulo, Brasil), Graciela Sacco (Rosario), Nicolás Robbio (Mar del Plata) y Valeria Conte McDonell (San Martín de los Andes). Lo destacado del programa In situ es que los plásticos pueden “dialogar con la problemática urbana”, según destacó el director de Artes Visuales de la secretaría de Cultura de la Nación, Andrés Duprat. Dijo que la propuesta “es un desafío para los artistas, ya que no es el espacio blanco de la sala de exposición, ni el público que va es el público que sabe con qué se va a encontrar”.