“Difícil travesía por las veredas neuquinas”
Estimados vecinos, les escribo para contarles una penosa situación que me ha tocado vivir. En los últimos días he tenido que transitar por las calles y veredas de la ciudad de Neuquén y de Las Coloradas para acompañar a mi viejo que, por una cuestión de salud, debe andar en silla de ruedas –los primeros días con una común, con ruedas rígidas, y ahora con una con ruedas como las de las bicicletas–. Es complejo explicar lo difícil que se hace cruzar las calles, subir a veredas totalmente destruidas, tener que ir por la calle porque la vereda está totalmente obstaculizada o tener que volver a la otra esquina porque no es posible bajar y no hay rampas adecuadas. Claro, para quien no anda en silla de ruedas o no acompaña a alguien ni se nota, y para mí no es difícil porque soy un animalito de 120 kilos y 1,80 de alto… pero imaginen a alguno de ustedes llevando a su papá o por qué no ir ustedes en la silla; verán que no sólo es imposible andar sino que es un peligro para uno y para el resto, porque uno no sabe en qué momento le pasan por arriba los automovilistas, que no respetan ni miran a un minusválido. La municipalidad debería tener rampas no sólo en el microcentro sino en todas las veredas, pero también deberían controlar las veredas porque son un desastre. No sé si yo soy pesimista o si, como no estoy acostumbrado, jodo, pero realmente me molesta que alguien no tenga las mismas posibilidades que yo para acceder a cualquier lado. Dios me dio fuerza pero también tengo la dicha de poder expresarme en este medio. Ojalá algún día todos los políticos se suban a una silla de ruedas común y transiten desde el microcentro hasta donde el estacionamiento es gratuito y por qué no hasta tres kilómetros nada más del centro… entenderán cuánto sufren aquellos que menos tienen y que están en inferioridad de condiciones. En Las Coloradas ni se imaginan, es un desastre total. Ahora, con la silla de ruedas con gomas inflables puedo ir con cuidado, pero acceder a lugares públicos sin ayuda es imposible. Pero esto no es nada: fuimos a la Anses con mi viejo a hacer un trámite y llegamos como a las 12. Había no menos de 300 personas antes que nosotros y no importa si vas en silla de ruedas o con un chico, da igual: es por orden de llegada. Fuimos como a las 8.30 al banco Macro y como a las 9.30 tuve que preguntar por qué no atendían a mi papá y me contestaron que los plazos fijos son la prioridad, no interesa si sos ciego, sordo, rengo o tenés un chico; no, lo importante es si dejás plata. Bueno, ¿qué puedo pretender de un banco? Algo anecdótico con el banco. Un jueves feriado, no hace tanto, llamé telefónicamente para dar de baja las tarjetas de débito de mi viejo y de su apoderada porque se habían extraviado y había problemas legales de por medio. ¿Saben cuál fue la respuesta? Sólo pude dar de baja la tarjeta del titular; sin embargo, la adicional no, por lo que le vaciaron la cuenta y cuando fui a la semana me dijeron que era algo muy delicado que no se podía tratar telefónicamente, por lo que mi viejo perdió todo el sueldo. Todo esto está debidamente documentado, pero da igual… si sale más caro poner un abogado para hacer lío. ¿A quién le interesa? Agradezco este espacio para poder expresarme. Ariel Tomás Barros Erxilape DNI 17.757.248 Las Coloradas
Ariel Tomás Barros Erxilape DNI 17.757.248 Las Coloradas