“Dólar, Nixon, Griesa, fondos buitre… Argentina”

Por Redacción

El valor del dólar está respaldado por la Reserva Federal de EE. UU. (Fed), que no tiene reservas ni es federal: es privada –sí, es privada– y está controlada por su directorio. O sea que los mismos que pueden crear dinero deciden cuánto fabricar. La Fed puede emitir los bonos que quiera; esos bonos o cheques sin fondo son tomados por el Tesoro de EE. UU., que se encarga de la impresión. ¿Se imagina el poder de unas personas que tienen la máquina de imprimir el dinero que mueve la economía mundial sin que nadie los controle? Además, la Fed le cobra impuestos al gobierno de EE. UU. por emitir dinero. ¿No es éste el origen de la inflación y la pobreza del mundo? El dólar no tiene valor, vale cero –esto ocurrió en 1971 cuando el presidente Nixon evitó devaluar el dólar y anunció por tevé que se corría del patrón oro en forma momentánea–. Esta medida fue para ocultar la enorme deuda que le habían ocasionado, entre otras cosas, las guerras de Corea y Vietnam, a las que se sumó la crisis del petróleo debido a que la OPEP decidió aumentar su precio. Hasta entonces el dólar estaba respaldado por el oro (u$s 35=1 onza de oro). Pero a partir del anuncio de Nixon el dólar quedó respaldado en la nada. Por si esto fuera poco, Alan Greenspan, presidente de la Fed en el 2006, dejó de publicar la totalidad de dinero en circulación. A partir de esta medida no se sabe cuántos dólares hay en el mundo, con el agregado tecnológico de que han abaratado los costos de impresión; sólo basta que los bancos opriman un botón y aparece en una cuenta corriente un número virtual que representa dinero. ¿No es eso crear dinero de la nada? Esto es inyectar dinero sin respaldo a la economía real –no olvidar que la moneda billete es un documento representativo de cambio–. Por esta razón el sistema financiero mundial es sumamente frágil, porque está apuntalado por la confianza en el dólar, que es promocionado y reafirmado por organismos supranacionales como el FMI, Banco Mundial, OMC, OMS, que actúan como pilares y férreos defensores de este sistema dolarizado. Las personas que compran dólares para atesorar están sosteniendo la Estatua de la Libertad con una piola gastada a punto de cortarse; con su actitud respaldan la nada y trasladan el trabajo de miles de argentinos a financiar a EE. UU., los fondos buitre, y reafirman la existencia de paraísos fiscales –por supuesto que muchos no lo saben, engañados por la gran propaganda mediática del poder hegemónico de la elite mundial–. Es muy sabido que la sociedad norteamericana está viviendo por encima de sus posibilidades. Según el Dr. Nathan Hagens, cada norteamericano tiene entre 200 y 300 esclavos mundiales que financian su estilo de vida. Tampoco se debe ocultar que EE. UU. tiene cada vez más pobres y están ocultos como la verdad de su moneda. ¿Cómo es posible que ningún gobierno del mundo denuncie esto y sigan ocultando el verdadero valor del dólar? La respuesta a esta pregunta es que sí hubo y hay gobiernos que rechazan el dólar. Por ejemplo: Saddam Hussein se corrió del dólar y comercializaba el petróleo en euros; Gaddafi realizaba préstamos sin interés en moneda nacional por fuera del dólar; países como Venezuela, Irán y Siria tienen proyectos productivos sin la intermediación del dólar; Argentina, a través de su presidenta, ha denunciado a los capitales financieros especulativos dolarizados en la propia ONU; China tiene convenios bilaterales en monedas nacionales con varios países. A excepción de China, todos los países mencionados poseen petróleo y han cuestionado el dólar; por ambas razones han sido invadidos o están siendo desestabilizados por EE. UU. a través de sus aliados militares, políticos, judiciales, empresariales y medios de comunicación que actúan como sostenedores de la gran estafa a sociedades como la nuestra. La medida que tomó Nixon en 1971 incluyó el nombramiento de Griesa como juez. Esto demuestra que nada es al azar. El fallo de este magistrado a favor de los fondos buitre estuvo influenciado por la Reserva Federal de los EE. UU. No olvidemos que Argentina cuestionó el dólar. Pero lo verdaderamente esperanzador para pueblos como el nuestro es que el “Coyote” por fin alcanzó al “Correcaminos” y lo mató. Ya no tendrá razón de ser en la unión del sur geopolítico. Néstor O. Contreras, DNI 23.006.310 – Los Menucos

Néstor O. Contreras, DNI 23.006.310 – Los Menucos