El dólar colchón se lleva la totalidad del superávit comercial que genera Vaca Muerta

La inflación a la baja y el dólar el calma se sustentan sobre la sobre oferta de divisas producto de exportaciones récord. Sin embargo el atraso cambiario vuelve a ceñirse sobre el programa económico. Por cada dos dólares que generan las exportaciones de energía se van tres por atesoramiento y viajes al exterior.

Aspiradora. Todo el ingreso de divisas que genera la exportación de energía, va a parar al colchón.

Fue a mediados del mes de mayo. En un streaming llamado “Charlas de Quincho” conducido por los economistas Damian Di Pace y Gustavo Lazzari, el ministro de economía Luis Caputo lanzó una frase destinada a quedar guardada quizá como una máxima célebre o tal vez como un enorme fallido.

El año que viene el presidente va a arrasar porque la economía se va a llevar puesta a la política”, afirmó Caputo. Solo el tiempo podrá dirimir la certeza del pronóstico. “Va a ser tan obvio que va a ganar el presidente Milei por paliza, que la gente se va a dar cuenta antes y va a haber un crecimiento (económico) feroz en el 2027”, anticipó el conductor del equipo económico.


Promediando 2026, el tablero de la macro muestra sendero fiscal equilibrado, inflación a la baja, fondos asegurados para afrontar vencimientos en 2027, y dólar en calma. Elementos que a priori, invitan a creer en el augurio del ministro.

Tal es la percepción del mercado, que dio visto bueno al plan financiero presentado esta semana, lo que confluyó en un riesgo país que se ubica en el mínimo de los últimos 8 años.

¿Economía dual?


De un tiempo a esta parte, los especialistas han comenzado a señalar que al interior del crecimiento al que refiere el ministro existe una profunda dualidad. Hay tres sectores que muestran un crecimiento explosivo y son la joya preciada del modelo: energía, minería y agro. A la vez hay otros tres que no solo sufren y se mantienen estancados, sino que son los que aglutinan el grueso del empleo: industria, construcción y comercio.


Osea, el crecimiento explosivo de una pequeña porción de la matriz económica alcanzan para que el termómetro de la macro de positivo, “maquillando” la situación crítica que atraviesa la porción de esa matriz que tiene mayor peso relativo en el grueso de la población.

“Argentina no es una economía dual. Dual es 50 y 50. Pero si al 20% le va bien, al 50% está hundido y el 30% es neutro, eso no es dual”

Carlos Melconián, economista.


Uno de los que volvió poner el punto a la vista esta semana fue el economista Carlos Melconián, que respondió aquel augurio de Caputo. “Ese debate de que la economía pesa y tapa todo es cierto, pero justamente lo económico no está resuelto”, afirmó el especialista. “Argentina no es una economía dual. Dual es 50 y 50. Pero si al 20% le va bien, al 50% está hundido y el 30% es neutro, eso no es dual”, agregó.


Dicho de otra manera, mientras el gobierno se aferra a la idea de que ese 20% será locomotora del crecimiento, existe cierto consenso entre los economistas respecto que la locomotora parece tener dificultades para “enganchar” y traccionar al resto de los vagones de la economía. En definitiva, si el lado virtuoso del modelo no logra trastocar para bien la ecuación de las mayorías, la premisa del ministro encuentra serias dificultades para materializarse.


Pero además, a ese diagnóstico se suman una serie de inconsistencias que surgen de los propios datos oficiales y que si bien no modifican la foto presente, son potencialmente disruptivas en el mediano plazo.

El huevo de la serpiente


El optimismo del ministro de cara a 2027 se funda en una certeza: dólar quieto e inflación bajando. El registro histórico señala que si esas dos variables se mantienen bajo control, el resultado electoral suele ser favorable a los oficialismos.


La pregunta es si ambas cosas son sostenibles en el tiempo. Uno de los que se atrevió a “jugar el juego” que propone el ministro con su pronóstico electoral, fue Emmanuel Álvarez Agis. En diálogo con Maxi Montenegro por Ahora Play, el economista aventuró: “Con dólar a $1.500, Milei gana en 2027, a $2.000 pelea, a $2.500 pierde”, y para cerrar la idea agregó “está buenísimo el dólar a $1.500, es populismo de derecha”.


El dólar oficial aceleró 5% en junio y por primera vez en 2026 le ganó a la inflación mensual. Pero en el primer semestre, el dólar avanzó apenas 1,3% frente a una inflación acumulada del 15%.
El interrogante que vuelve a cobrar fuerza es si el nivel que ostenta el tipo de cambio no es el huevo de la serpiente de la volatilidad futura.


Diego Giacomini es economista y co autor de cuatro libros con Javier Milei. De orientación liberal y monetarista, Giacomini entiende a la perfección la lógica de agregados monetarios sobre la que Caputo basa su programa de inflación a la baja.

A sabiendas del efecto que genera una aceleración cambiaria sobre el nivel de precios, y a las puertas de un año electoral, la pregunta vuelve a ser si el dólar está barato.


“Cuando mirás M1 y M2, están planchados. Pero ¿por qué están planchados? Porque la deuda en pesos a corto plazo creció 700% con este gobierno, y la deuda en pesos de largo plazo creció 33%. Implica que este gobierno está trasladando devaluación y aceleración inflacionaria desde el presente hacia el futuro” afirmó esta semana el especialista.


El análisis pone en blanco sobre negro las dudas acerca de la sostenibilidad del combo “dólar estable + inflación a la baja”.
En su cuenta de X, Giacomini analizó una de las causas del atraso cambiario. “El tipo de cambio está siendo aceitado x dólares de la deuda de las Obligaciones Negociables que están en un pico excepcional. El problema es que en los dos próximos semestres hay más vencimientos; ergo, la entrada de dólares neto sería muy inferior con las mismas colocaciones”, afirmó.


A sabiendas del efecto que genera una aceleración cambiaria sobre el nivel de precios, y a las puertas de un año electoral, la pregunta vuelve a ser si el dólar está barato.

El dólar colchón, una aspiradora


El Banco Central (BCRA) publicó esta semana su Relevamiento de Expectaivas de Mercado (REM) en el que participan 44 consultoras privadas y entidades financieras de Argentina. El informe revela que el consenso de los consultores espera un dólar de $1.673 para diciembre de 2026.

La percepción de atraso cambiario se confirma con datos: sale barato ahorrar y gastar en dólares. Los datos oficiales revelan que por cada dos dólares que genera por exportaciones Vaca Muerta, hay tres que se van al dólar colchón y al dólar tarjeta.


Es decir, el mercado ve un dólar acelerando al menos otro 10% en la segunda mitad del año. La señal es clara, el tipo de cambio al menos acompañará la evolución de los precios minoristas.


Siendo un poco más osados, el dólar vuelve a estar atrasado. Y no se trata de una premisa sin fundamento. En efecto, uno de los principales puntos fuertes del actual programa económico es superávit comercial de 2026 y el ingreso de divisas resultante. En especial, el ingreso de divisas por exportaciones de energía.


Valiendose de datos oficiales, Giacomini contrastó esa fortaleza del programa económico con la potencia que sigue mostrando el dólar colchón. En base al informe de Intercambio Comercial de Indec y al informe de la Evolución del Mercado de Cambios del BCRA, el economista mostró que mientras el superávit comercial acumulado de 2026 (entre enero y mayo) fue de US$ 11.724 millones, las compras de “dólar ahorro” llegaron a US$ 10.83 millones. Es decir que el 92% del superávit comercial de este año se fue al colchón.


Pero además, el “dólar tarjeta” motorizado principalmente por los viajes de argentinos al exterior y por compras en plataformas, acumula otros US$ 4.131 millones en 2026. La suma de dólar ahorro y dólar tarjeta arroja la friolera de US$ 15.024 millones en los primeros cinco meses del año según el BCRA.


La percepción de atraso cambiario se confirma con datos: sale barato ahorrar y gastar en dólares. La foto se vuelve aún más elocuente si se toma en cuenta solo el superávit energético, que según Indec ascendió a US$ 10.758 millones en los primeros cinco meses de 2026. Equivale literalmente a decir que por cada dos dólares que genera por exportaciones Vaca Muerta, hay tres que se van al dólar colchón y al dólar tarjeta.


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