El Gobierno afronta un pago de US$ 860 millones al FMI mientras Washington exige reformas antes de diciembre 2026

Con el riesgo país rozando los 780 puntos y la economía ingresando en recesión técnica, el Ministerio de Economía inicia una semana crítica. La Casa Rosada deberá echar mano a las reservas del Banco Central para cancelar intereses con el Fondo, que postergó hasta el mes que viene la aprobación de fondos frescos.

Por Redacción

Luis Caputo viajará con el equipo económico a Estados Unidos para destrabar otro desembolso del FMI. (Foto: Clarín Fotografía)

El margen de maniobra financiero vuelve a achicarse. Con el riesgo país afirmado en los 787 puntos básicos, el Ministerio de Economía debe saldar de manera inminente un vencimiento por US$ 860 millones correspondiente a los intereses del programa vigente con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

La operación obligará a un movimiento contable inmediato entre la Casa Rosada y la autoridad monetaria.

Según lo publicado por Clarín, tras las recientes intervenciones cambiarias del Tesoro, que incluyeron ventas y recompras de divisas para contener el tipo de cambio antes del «fixing» de las Lelink, los depósitos oficiales en el Banco Central cayeron a US$ 852 millones, una cifra casi idéntica al monto de la cuota. Para cumplir con Washington, el fisco deberá comprarle los dólares a la entidad rectora en las próximas horas.


La pared de vencimientos y el freno del Directorio


Aunque el equipo económico alcanzó un acuerdo técnico con el staff del FMI para destrabar un giro de US$ 900 millones por la tercera revisión, el organismo que conduce Kristalina Georgieva decidió dilatar su aprobación en el Directorio hasta principios de diciembre, indica Clarín. La llegada de esos dólares quedó atada al cumplimiento de una serie de compromisos normativos que el país debe ejecutar en las próximas cuatro semanas.

El retraso del desembolso eleva la tensión financiera en un mercado internacional que mantiene cerradas las puertas para la deuda nacional. En el horizonte cercano se asoman dos Paredes de Pago complejas:

  • Enero 2027: vencimientos con bonistas privados por US$ 4.500 millones.
  • Total 2027: compromisos globales que superan los US$ 25.000 millones.
  • Puente multilateral: el Gobierno confía en destrabar financiamiento garantizado de otros organismos por US$ 1.000 millones antes de fin de año.

Días atrás, la vocera del FMI, Julie Kozack, dejó en claro que la baja del riesgo país dependerá de la contundencia en la ejecución del programa. Aunque el informe del organismo reconoció que la Argentina sobrecumplió la meta de acumulación de reservas netas, cambió su foco respecto a la política monetaria: ante el estancamiento de la actividad en el tercer trimestre, sugirió acompañar una expansión «prudente» del crédito y avanzar en reformas estructurales.

Como publico anteriormente este medio, el checklist que el Fondo monitorea a través de la agencia recaudadora ARCA y el Congreso incluye:

  • Reforma tributaria: presentar una propuesta formal para reducir exenciones impositivas y generar espacio fiscal para recortar retenciones y el impuesto al cheque.
  • Ley de Responsabilidad Fiscal: modificar la legislación para incorporar de manera permanente la regla del déficit cero.
  • Presupuesto 2027: lograr la aprobación legislativa del proyecto que prevé un superávit primario del 1,4% del PBI.
  • Ejes de reactivación: impulsar el crédito hipotecario, implementar la flexibilidad laboral aprobada por ley, acelerar concesiones de infraestructura y ejecutar los megaproyectos del RIGI.
  • Reformas institucionales: avances en la modificación de la Ley del Banco Central, la eliminación de las PASO y acuerdos bilaterales con Estados Unidos sobre patentes y comercio (ARTI).

El factor Washington y el margen de Donald Trump


El tablero se complica aún más por el calendario político internacional. El pago de intereses coincide con las elecciones legislativas en Estados Unidos.

Un posible triunfo demócrata en la Cámara de Representantes condicionaría el margen de maniobra de la administración de Donald Trump y de su secretario del Tesoro, Scott Bessent, para tejer un eventual salvavidas o asistencia financiera extraordinaria para la Argentina de cara a los próximos meses.


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