El Tesoro licita $13,9 billones este miércoles: la pulseada entre remonetizar la economía y contener al dólar
El ministerio de Economía licita este miércoles vencimientos por $13,9 billones. La estrategia oficial busca estirar plazos sin convalidar subas de tasas, con la posibilidad de una renovación inferior al 100% para apuntalar la remonetización en medio de la presión cambiaria.
El ministerio de Economía afrontará este miércoles una de las pruebas financieras más determinantes del mes al realizar una licitación de deuda del Tesoro Nacional por casi $13,9 billones. La operación resulta estratégica para el programa financiero del presidente Javier Milei: el equipo económico buscará una alta tasa de refinanciación (roll over) en moneda local y despejar el cronograma sin convalidar un salto en las tasas de interés y del dólar.
A diferencia de otras subastas, una renovación por debajo del 100% no sería vista como una señal negativa: podría ser tolerada —o incluso buscada— para dejar liquidez en circulación y avanzar en la remonetización de la economía, un paso que el Gobierno considera clave para apuntalar el nivel de actividad.
La colocación se desarrollará en un marco de mayor tensión cambiaria. El dólar mayorista superó por primera vez la barrera de los $1.500 —tras la decisión oficial de dejar deslizar la cotización— y se ubica en torno a los $1.528, mientras que el minorista se sostiene en $1.530 y el Contado con Liquidación (CCL) opera por encima de los $1.600. Este último es la vía que utilizan empresas e inversores para girar divisas al exterior partiendo de una posición en pesos y, al ser un mercado en el que el Tesoro no interviene, refleja con mayor transparencia los flujos de entrada y salida de dólares a través del mercado de bonos.
A esa dinámica se sumó una menor absorción de reservas por parte del Banco Central (BCRA), que compró apenas US$11 millones en la última rueda y promedia unos US$30 millones diarios en agosto (frente a los más de US$100 millones de julio), producto de la baja estacional del agro y una mayor dolarización de carteras.
Los dos desafíos del Tesoro: tasas y extensión de plazos
El Palacio de Hacienda se encuentra ante una doble exigencia técnica: captar liquidez sin encarecer el costo de endeudamiento y lograr colocar instrumentos de mediano y largo plazo. Extender la deuda en pesos más allá de las elecciones presidenciales de octubre de 2027 exige una confianza que el mercado hoy dosifica con cautela.
Según la consultora Adcap Grupo Financier, citada por Infobae, la herramienta con mayor capacidad de traccionar demanda más allá de 2027 es el bono dual (que ajusta por tasa TAMAR o dólar linked), permitiendo al inversor cubrirse con el mayor rendimiento entre la tasa y la devaluación oficial.
El deterioro reciente se refleja en la comparación histórica: mientras meses atrás el Tesoro lograba colocar deuda dual a 2029 y 2030, la cautela inversora obligó en la última subasta (de $4,5 billones) a concentrar la colocación en plazos cortos previos a los comicios y reducir títulos en moneda dura como el Bonar 29.
Riesgo país, acciones y el índice de confianza de la Di Tella
Pese a la presión sobre el tipo de cambio, el inicio de la semana aportó señales de distensión. El riesgo país argentino elaborado por J.P. Morgan se mantuvo en la zona de los 500 puntos básicos, en tanto los certificados de acciones argentinas (ADRs) en Wall Street treparon hasta un 8%, impulsados por los bancos. En la plaza local, el índice S&P Merval avanzó 2,8% en pesos.
A este escenario se sumó el repunte del Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) de la Universidad Torcuato Di Tella, que creció un 6,4% en agosto hasta los 2,06 puntos. Aunque el indicador acumula una caída del 16,5% desde fines de 2025 y se ubica 2,8% por debajo del año pasado, el rebote mensual aportó un marco de mayor estabilidad política para la licitación oficial.
Con información de Infobae y Rava Bursátil.
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