Inflación: un camino con avances, rebotes y un piso difícil de perforar
La inflación cayó con fuerza desde el inicio del Gobierno de Javier Milei, pero el proceso perdió velocidad y mostró nuevas oscilaciones. La experiencia de otros países de la región revela que el tramo final hacia una inflación de un solo dígito puede demandar años.
La desinflación argentina atraviesa una etapa de mayor complejidad, con una trayectoria menos lineal y registros mensuales que muestran dificultades para consolidar una baja sostenida. El proceso comenzó con fuerza tras el pico de 25,5% de diciembre de 2023 y llevó la inflación mensual al 2,1% en julio de 2026, mientras que la variación interanual descendió desde niveles de tres dígitos hasta ubicarse en torno al 30%.
Inflación: el tramo más difícil de la desinflación argentina
Sin embargo, desde mayo de 2025, cuando el IPC marcó 1,5%, se inició una secuencia de oscilaciones que alcanzó un máximo de 3,4% en marzo de 2026. Luego, la inflación retomó una tendencia descendente durante tres meses, interrumpida en julio por el impacto estacional de Esparcimiento y Recreación.
El desafío ahora es perforar un piso interanual que permanece por encima del 30%. La mayoría de las consultoras prevé que 2026 terminará con una inflación superior a ese nivel.
Según detalló Infobae, la experiencia regional muestra que el tramo final suele ser el más complejo. Ecuador y Brasil lograron pasar de inflaciones superiores al 30% a registros anuales inferiores al 10% en apenas dos años. México, Perú y Uruguay necesitaron cuatro; Guatemala, seis; Paraguay y Colombia, nueve; y Chile, El Salvador y Honduras, diez.
“Los procesos de desinflación no son lineales, y el tramo final suele ser el más difícil”, señaló Ignacio Sniechowski, jefe de Research de IEB.
Federico Filippini, de Adcap Grupo Financiero, explicó que la primera etapa suele ser más rápida por la corrección de precios relativos y la moderación de bienes, mientras que luego cobran mayor peso componentes persistentes como alquileres, salarios, seguros y servicios.
En ese sentido, sostuvo que en Argentina “la desinflación sigue en marcha, pero el proceso luce cada vez menos lineal”. Un informe de Invecq coincidió en que pasar de dos dígitos a una inflación de un solo dígito constituye una etapa “mucho más desafiante”.
Con información de Infobae
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