Tasas al 25% y créditos en dólares: el mapa de financiamiento clave para las PyMEs
En medio de un mercado interno deprimido por la recesión, el volumen de crédito en la Bolsa se expande a un ritmo de hasta el 100% anual. Las claves del nuevo esquema de avales, la obligación de buscar la eficiencia y la flexibilización del Banco Central para usar los fondos ociosos.
La economía argentina transita una profunda dualidad que impacta de lleno en el entramado productivo. Por un lado, la recesión y el mercado interno deprimido congelan las ventas; por el otro, se registra una reactivación financiera con un volumen de crédito en la Bolsa que crece a un ritmo de entre el 80% y el 100% anual.
«Las PyMEs tienen un problema central que es el mercado interno deprimido y el aumento de costos; les cuesta mantenerse a flote porque venden menos y les cuesta más producir», explicó el periodista especializado Pablo Wende en el panorama económico de Río Negro Radio. Sin embargo, el análisis del sector revela que, en paralelo a la parálisis de la calle, las empresas están accediendo a herramientas de financiamiento con tasas del 25% o menos para quienes descuentan cheques o emiten pagarés.
De los cheques al aval en dólares: el plan para mover los US$ 20.000 millones de los bancos
La fuerte baja de tasas de interés transformó el mercado de capitales en un canal de auxilio corporativo. Mientras financiarse con tarjeta de crédito puede costar un 100%, las PyMEs que utilizan cheques diferidos u obligaciones negociables consiguen fondos a una fracción de la inflación.
Este esquema de crédito se mueve hoy bajo tres ejes clave:
- Impulso en la cadena de valor: Con la nueva norma, cualquier empresa que consiga el aval en dólares de una firma exportadora puede acceder a un préstamo en moneda extranjera a tasas muy bajas. Esto permite que las compañías exportadoras ayuden a financiar a sus propios proveedores para que mejoren su servicio.
- Financiamiento de primera línea: Aunque existen PyMEs de más riesgo que otras (como las de indumentaria), el mercado permite acceder a avales a través de Sociedades de Garantía Recíproca (SGR). Al conseguir esta garantía, una pequeña empresa se financia en la Bolsa a las mismas tasas bajas que una compañía líder.
- Préstamos en dólares: El Banco Central emitió una resolución que amplía la cantidad de empresas que pueden tomar créditos en dólares de los bancos, donde había casi US$ 20.000 millones ociosos sin prestar.
El fin de las SIRA y el «humo» inflacionario: el escenario del REM para el dólar hacia fin de año
La transición hacia una economía con menor inercia inflacionaria clausuró los mecanismos informales con los que muchas firmas compensaban sus deficiencias en el pasado. Durante el régimen anterior, el acceso a dólares baratos mediante las SIRA o la posibilidad de estoquearse para ganarle a la inflación permitían ganar dinero.
«Todo ese humo que había, y que le permitía a muchas empresas ineficientes ganar plata, hoy ya no está más; si no sos muy eficiente, hoy no ganás dinero», advirtió Wende. En el modelo actual, el valor del dólar oficial se ubica en términos reales en niveles idénticos a los de la convertibilidad de los años 90 (donde el uno a uno equivalía a un dólar de $1.450 o $1.460 de hoy). Con sectores clave registrando exportaciones en niveles récord, el Gobierno rechaza una devaluación brusca, obligando a que la rentabilidad dependa exclusivamente de la productividad.
Para el segundo semestre, el escenario base del REM proyecta que el dólar se moverá lentamente acompañando a la inflación (alrededor de un 2% mensual) para terminar el año entre $1.650 y $1.680. La expectativa es que la baja de la inflación (que en mayo cerró en 2,1% general y 1,9% núcleo) permita que las paritarias y las jubilaciones recuperen de a poco poder adquisitivo, activando un moderado círculo virtuoso en las ventas de un país que sigue dependiendo del consumo interno.
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