Ejército sirio reanuda el bombardeo de Homs
El gobierno no permite el ingreso de la Cruz Roja.
AP
BEIRUT (AP).- Las fuerzas sirias reanudaron el ayer su cañoneo contra las zonas de Homs en poder de los insurgentes, según los activistas, y la Cruz Roja prometió intentar de nuevo ayudar a miles de personas atrapadas en la ciudad por los soldados del régimen tras un mes de sitio. La situación en el barrio occidental de Baba Amr era catastrófica, con extensos apagones, carestía de alimentos y agua y sin asistencia médica para los enfermos y heridos.
Las fuerzas sirias entraron el jueves en ese barrio tras la huida de los insurgentes debido al constante cañoneo que según los activistas ha matado a centenares de personas desde principios de febrero. El régimen sirio dijo que combaten con “bandas armadas’’ en Baba Amr, y prometió “depurar’’ el barrio.
La Cruz Roja dijo que recibió permiso del presidente Bashar Assad para entrar en Baba Amr. Un convoy de siete camiones con 15 toneladas de ayuda humanitaria que incluye alimentos, medicinas y mantas, partió de Damasco el viernes, y se demoró varias horas para llegar a Homs a causa de una copiosa nevada.
Empero, a punto de entrar en Baba Amr, el gobierno se lo impidió. “Seguimos negociando la entrada en Baba Amr’’, dijo el sábado en Ginebra el vocero de la Cruz Roja Internacional Hicham Hassan. “Lo que ocurre es inaceptable”, ha declarado en Ginebra Jakob Kellenberger, presidente de la Cruz Roja Internacional.
Se desconoce lo que ocurre en el interior de Bab Amro, un barrio en el que antes del conflicto vivían unas 100.000 personas, en su mayoría jornaleros y pequeños comerciantes pertenecientes a la rama sunnita del islam, la mayoritaria en Siria. Ahora quedan entre 20.000 y 4.000 personas, según las estimaciones. El barrio está físicamente destruido.
Los sirios dijeron que no permiten la entrada de la Cruz Roja en Baba Amr por razones de seguridad, incluyendo el minado de muchas zonas, dijo Hassan, y agregó que la organización no ha podido verificar ese peligro.
Hacia fines de febrero, representantes de la Cruz Roja lograron evacuar a varias decenas de heridos y enfermos, pero no pudieron introducir provisiones. El número de muertos se desconoce por ahora. En toda Siria, la ONU calcula unos 7.500 civiles y unos 2.000 militares. “Es importante que lleguemos allí hoy (por ayer)’’, dijo Hassan. “No estamos dispuestos a tirar la toalla’’. Por otra parte, la agencia de noticias estatal siria dijo que un atacante suicida detonó el sábado un artefacto explosivo en su auto en una ciudad del sur del país, dejando al menos dos muertos y 20 heridos.
El barrio de Bab Amro está ediliciamente destruido.