Ejército sirio toma otro bastión opositor
BEIRUT (AP).- Soldados sirios con apoyo de tanques tomaron la ciudad oriental de Deir-el-Zour más reciente reducto opositor que cae ante una ofensiva de las fuerzas del gobierno y sus mejor armamento. El activista Osama Mansour dijo que las fuerzas del gobierno y los blindados entraron a la ciudad, situada a 100 kilómetros (60 millas) de la frontera iraquí, desde cuatro costados y provocaron breves tiroteos con los combatientes del Ejército Sirio Libre. Mansour dijo vía telefónica desde Deir el-Zour que los rebeldes abandonaron la lucha y se refugiaron en viviendas para evitar la destrucción de la ciudad. En las últimas semanas, al tomar poblaciones de manos rebeldes, las fuerzas del gobierno han cañoneado los vecindarios antes de enviar a los soldados, lo que ha provocado muertes y graves daños. “Sabían que no podían mantener el control de los barrios, así que decidieron desistir de la lucha, sabiendo que el régimen vendría con armas pesadas y mataría a muchos civiles’’, dijo Mansour. Los rebeldes también carecían de armas y municiones, añadió. Rami Abdul-Rahman, del Observatorio Sirio por los Derechos Humanos dijo que los rebeldes encararon escasa resistencia al tomar la ciudad hace unos días, pero en los últimos tres días, las fuerzas del régimen mataron a más de 25 combatientes.
BEIRUT (AP).- Soldados sirios con apoyo de tanques tomaron la ciudad oriental de Deir-el-Zour más reciente reducto opositor que cae ante una ofensiva de las fuerzas del gobierno y sus mejor armamento. El activista Osama Mansour dijo que las fuerzas del gobierno y los blindados entraron a la ciudad, situada a 100 kilómetros (60 millas) de la frontera iraquí, desde cuatro costados y provocaron breves tiroteos con los combatientes del Ejército Sirio Libre. Mansour dijo vía telefónica desde Deir el-Zour que los rebeldes abandonaron la lucha y se refugiaron en viviendas para evitar la destrucción de la ciudad. En las últimas semanas, al tomar poblaciones de manos rebeldes, las fuerzas del gobierno han cañoneado los vecindarios antes de enviar a los soldados, lo que ha provocado muertes y graves daños. “Sabían que no podían mantener el control de los barrios, así que decidieron desistir de la lucha, sabiendo que el régimen vendría con armas pesadas y mataría a muchos civiles’’, dijo Mansour. Los rebeldes también carecían de armas y municiones, añadió. Rami Abdul-Rahman, del Observatorio Sirio por los Derechos Humanos dijo que los rebeldes encararon escasa resistencia al tomar la ciudad hace unos días, pero en los últimos tres días, las fuerzas del régimen mataron a más de 25 combatientes.
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