El coronavirus llegó a una meseta en Bariloche, la duda es si se mantendrá

La replicación de los contagios es mucho menor que hace un mes pero cada vez hay menos camas de terapia disponibles y ayer quedaban solo 2.





Ayer fueron más altas que contagios nuevos, por eso los casos activos en Bariloche bajaron la barrera de los 400. Foto: Alfredo Leiva

Ayer fueron más altas que contagios nuevos, por eso los casos activos en Bariloche bajaron la barrera de los 400. Foto: Alfredo Leiva

A mediados de septiembre, las alarmas se encendieron cuando Bariloche sumó 597 contagios en sólo 10 días. La ciudad cordillerana tuvo 670 casos activos el 20 de septiembre pero con el último reporte de anoche, los contagiados bajo seguimiento actualmente bajaron a 392.

Ayer se confirmaron 23 nuevos pacientes contagiados pero se curaron 45, por eso la curva sigue en baja.

Si bien el panorama es favorable, las autoridades sanitarias no se confían. De hecho, la totalidad de las camas de terapia intensiva de los dos centros asistenciales privados están ocupadas y solo quedan dos disponibles en el hospital Ramón Carrillo. 

No disminuye la circulación comunitaria. Si evaluamos la curva de Bariloche desde marzo, cada 20 y 25 días tenemos subas. Es como una ola”, ejemplificó Víctor Parodi, el jefe del Departamento de Actividades Programadas para el Área (Dapa) del hospital Ramón Carrillo. 

Reconoció que “es cierto que hoy tenemos una meseta con unos 20 a 35 casos diarios. Pero para decir que la situación está controlada o es manejable, esta meseta debería sostenerse en el tiempo. Hay que estar atento a cómo evoluciona”.

Este médico recordó que cada uno de los picos de casos que se registró en la ciudad tuvo relación con “eventos sociales como el viernes santo, el día del padre, el día del amigo y a los 15 días siguientes vemos el efecto”. 

Parodi aseguró que, en los últimos días, se han registrado nuevamente contagios en los ámbitos de trabajo y los médicos encuentran mucha resistencia por parte de los casos confirmados a informar sobre sus contactos estrechos. Los más reticentes son los jóvenes. “No sabemos a qué obedece pero lo notamos. Quizás haya una cierta presión para que no se cierre parcialmente un local, por ejemplo”, señaló. 

También aseguró que la población joven es la más reticente a sostener las medidas de aislamiento. “Si uno recorría las calles céntricas este domingo, veía muchos grupos de jóvenes reunidos sin protección. En tres cuadras, me habré cruzado con más de 80 chicos. Es difícil que la gente sostenga las medidas restrictivas después de siete meses. Tampoco somos ajenos a la realidad socioeconómica que atraviesa la comunidad”, manifestó. 

Al comienzo de la pandemia, la mayor cantidad de contagios se registraba en los barrios más vulnerables. En el último tiempo, surgieron más contagios en familias de nivel socioeconómico medio y alto. 

En este momento, tres hoteles alojan a 104 pacientes con diagnóstico positivo en Bariloche y se evalúa si se sostiene un cuarto.

“Hemos recibido varias derivaciones de pacientes graves de Ingeniero Jacobacci que tiene una tasa de positividad alta. Si bien la zona de derivación sería el Valle, por cercanía –estamos a menos de 200 kilómetros- y disponibilidad, los recibimos”, concluyó Parodi.


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