El crimen de Bariloche por el que nadie reclama
En noviembre de 2012, Norma Penna apareció asesinada en su casa del centro de la ciudad. A un año, el fiscal no pudo promover la acción penal en una causa que no tiene querellante.
BARILOCHE (AB).- Norma Penna era muy reservada. Pero a pesar de tener poco trato con sus vecinos, casi siempre andaba con una sonrisa dibujada en su rostro y bien vestida. Nadie sabía que vivía en condiciones muy precarias. Sin embargo, no le faltaba dinero. Se había jubilado hacía poco tiempo como empleada administrativa del hospital y tenía otro ingreso por un alquiler de un comercio. Era una mujer solitaria. Las pocas personas que la conocieron rememoran que la mujer siempre decía: “No tengo a nadie en el mundo”.
Norma fue asesinada en noviembre del 2012. Fue un crimen aberrante porque se ensañaron con su cuerpo. Estaba atada de pies y manos, había sido golpeada con brutalidad.
Un año después todavía no hay pistas ni indicios. Ni siquiera, sospechosos. Nadie ha reclamado por el esclarecimiento del crimen, según fuentes judiciales.
El informe forense estableció que la víctima falleció asfixiada por ahorcamiento y traumatismo de cráneo encefálico. El o los autores dejaron las hornallas de la cocina encendidas. El calor era agobiante cuando los policías entraron al domicilio. El televisor estaba encendido y la puerta no había sido forzada.
Las sospechas señalaron que la mujer hasta sufrió un abuso sexual, pero no se pudo confirmar porque el cuerpo estaba en avanzado estado de descomposición. Vivía en una casa pequeña, en Vicealmirante O’Connor 772, en el centro de la ciudad.
El domicilio estaba en la parte posterior porque adelante funciona un comercio que la víctima alquilaba.
Las fuentes judiciales consultadas sostienen que en un año nadie se presentó en el despacho del fiscal Guillermo Lista para demandar el esclarecimiento del caso. Sólo indicaron que apareció en una ocasión un familiar de la víctima, pero después no lo volvieron a ver por Tribunales.
Lista impulsó las primeras diligencias a partir del hallazgo del cuerpo. Personal policial realizó pesquisas y diligencias en busca de alguna evidencia que ayude a la investigación, pero no apareció nada certero.
El fiscal explicó a “Río Negro” que no pudo aún promover la acción penal porque no encontró ninguna evidencia que permitiera avanzar con la investigación. Un año después sigue siendo un misterio quién la asesinó.
Tampoco hay una hipótesis para explicar el crimen. Fuentes con acceso a la causa indicaron que la víctima tenía un plazo fijo con una suma importante de dinero. Por eso, al principio pensaron que el móvil podía haber sido el robo, pero no realizó ningún movimiento en su cuenta antes de que fuera asesinada. Y en su casa no había nada valioso.
Lista explicó que se tomaron varias declaraciones a testigos, se pidieron medidas de prueba, pero no surgió ningún elemento para avanzar con la investigación.
Indicó que se convocó al perito psicológico Cristian Guillermo Battcock, que elaboró un informe en perfilación criminal del autor del hecho a partir de elementos que encontró en la escena del crimen. Pero Lista señaló que el informe demoró mucho tiempo en llegar desde Viedma y que a lo sumo “es orientativo”.
Ayer, Pablo Ripa recordó que por su comercio pasó gente a preguntar por Norma. Alquila el local que era de la mujer. Indicó que la vivienda se limpió y ahora todo el inmueble está en sucesión. Pablo encontró a la mujer asesinada en su domicilio. Nunca había ido a su casa, pero le extrañó que no hubiera aparecido por su local en varios días. La escena que observó todavía lo conmueve.
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