“El Ministerio de Educación es un hormiguero incomunicado”
Señora ministra de Educación de la Provincia de Río Negro, Silva Mónica, tenga a bien leer mi relato, dado que he agotado todos los mecanismos para poder conversar con usted, como profesional y ciudadano. He solicitado en varias oportunidades una audiencia con usted y no se me ha otorgado, ya que su estructura ministerial está incomunicada e inoperante. Y le explico por qué: lo único que funcionan son los alumnos, el resto no, por abuso de poder, acoso laboral y cuantas otras faltas que se pueda imaginar, que a continuación describo en general.
Los mandos medios, desde el director de nivel hasta la dirección escolar, no funcionan en absoluto. Una estructura carísima para el solo efecto de actuar como meros administrativos. Envían y reciben notas y demás actos administrativos, pero se olvidaron de lo más preciado: nuestros alumnos, los padres y nuestros profesores.
Y le cuento que digo esto porque los supervisores y equipos directivos no cumplen con la función que les corresponde, no acompañan a los docentes en los distintos trayectos, arman círculos de confianza o de amistad a los que no todos ingresan y se olvidaron de que la institución la conformamos entre todos los que estamos y pertenecemos, siempre respetando la normativa, que es la que nos indica nuestras obligaciones; no directivos que salen cuantas veces quieren de la institución y secretarios que ingresan cuando quieren. Pregunto: ¿quiénes controlan a quienes? ¿Pasan las faltas de todos?
Existen miles de negocios en una institución: venta de ropa, libritos de todo tipo, más quioscos, fotocopiadoras, pero nadie rinde a nadie. Hay porteras que atienden en los recreos los quioscos y deberían estar haciendo la leche o atendiendo la cocina y vicedirectores que están en su despacho, no recorren las aulas y menos realizan su tarea pedagógica de acompañamiento a los docentes. No se respetan ni siquiera los tres momentos del proceso pedagógico (diagnóstico, labor docente y cierre de año), que sería primordial para el vicedirector.
Las salas de profesores deberían ser un ambiente agradable.
Hay instituciones que tienen proyectos institucionales por los que deberían hacer la convocatoria tanto externa como interna y jamás se ha realizado. Primero se reparten y eligen a los docentes y luego les dicen que elaboren el proyecto. En las instituciones que cuentan con los CAJ éstos deben trabajar los fines de semana, sin embargo muchos lo hacen en horarios que se superponen con otras instituciones de turno nocturno, pero el amiguismo todo lo permite. Aunque si vos no pertenecés a dicho círculo jamás podrás ingresar. Eso sí, cuando ocurre algo todos miran para cualquier lado o toman licencia.
A la supervisión de la zona atlántica jamás la vi estar de visita en las escuelas que he trabajado, cumpliendo con un rol de acompañamiento o trabajo proactivo. Es más fácil por mail o celular. A modo de ejemplo: escuela CENS, ¿cuántas veces concurrió la supervisora a los establecimientos nocturnos y diurnos? Ver, conocer, acompañar, indicar y asesorar, jamás en tres años, sólo se la vio cuando tuvimos la primera promoción.
Otra: la atención y asesoramiento de los secretarios es pésima, nadie hace docencia con las distintas normativas para guiar a los nuevos o inexpertos, todo lo contrario, generalmente se la dicen pero al revés. Por ejemplo, cuando se tienen que inscribir en junta de clasificación, o si preguntás a dos secretarios ambos te dicen cosas distintas, pero todos son estrellas.
Pocosgnich Claudio
DNI 13.296.953
“Los supervisores y equipos directivos no cumplen con la función que les corresponde, no acompañan a los docentes en los distintos trayectos, arman círculos a los que no todos ingresan”.
Pocosgnich Claudio
DNI 13.296.953
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- “Los supervisores y equipos directivos no cumplen con la función que les corresponde, no acompañan a los docentes en los distintos trayectos, arman círculos a los que no todos ingresan”.