El presidente sirio no dejará el poder

Por Redacción

AP

DAMASCO / EL CAIRO (DPA/Telam). – El presidente de Siria, Bashar al Assad, aseguró ayer que se mantendrá en el poder pese a las protestas contra su gobierno registradas desde principios de marzo del año pasado y que consideró una conspiración organizada por fuerzas extranjeras y regionales para desestabilizar el país.

“No voy a abandonar mis responsabilidades”, dijo Al Assad al pronunciar en Damasco su primer discurso en siete meses, en el que aseguró que todavía conserva el apoyo del pueblo sirio. “Ningún cargo tiene valor sin el apoyo popular”, afirmó en un discurso televisado desde la universidad de la capital siria.

Anunció que en marzo próximo se celebrará un referéndum para una nueva Constitución, al tiempo que dejó entrever cierta apertura política y calificó a los integrantes de la Liga Arabe como “hipócritas”.

Assad puntualizó que los disturbios que vive el país desde marzo de 2011 le han causado una “profunda cicatriz” en su “corazón”.

Según el presidente sirio, la prioridad de su gobierno, en estos momentos, es restaurar el orden, lo cual solamente será posible “si se golpea a los terroristas con puño de acero”.

Al Assad aseguró que la supuesta conspiración extranjera se aprovecha de las protestas pacíficas para realizar sabotajes y provocar destrucción, y difundir así miedo entre los sirios. El jefe de Estado afirmó que la situación constituye una amenaza para la soberanía del país, pero se mostró convencido de que la victoria está cerca para su gobierno.

Al Assad pronunció su discurso en medio de un fuerte despliegue de seguridad, según afirmaron testigos a la agencia dpa. En su intervención, el presidente sirio aseguró que fue él quien tuvo la idea de enviar al país una misión de observadores de la Liga Árabe. “Fui el primero en sugerirlo”, dijo en su discurso televisado, en el que acusó a algunos países árabes y a otras naciones de querer desestabilizar Siria.

“Los países árabes que nos aconsejan reformas no saben nada de democracia”, afirmó.

Según estimaciones de Naciones Unidas, más de 5.000 personas han muerto desde el comienzo de las protestas contra el régimen de Assad.

También ayer, las fuerzas de seguridad mataron a ocho personas al abrir fuego contra manifestantes en la provincia de Homs durante el discurso del presidente, afirmó el activista sirio Omar Homsi desde el lugar de los hechos.

Una fuerte custodia acompañó a Bashar al Assad al momento de su discurso. No cesan los disturbios.

Primer discurso público después de siete meses