El adiestrador de perros cree que Muñoz estuvo en las cabañas

Declaró ayer ante el juez con la presencia del dueño del complejo turístico. El rastro del oficial asesinado los había llevado hasta el barrio Malvinas.

Por Redacción

El adiestrador de perros cree que Muñoz estuvo en las cabañas

El adiestrador de perros, Marcos Herrero, ofreció ayer una extensa declaración ante el juez Bernardo Campana. Según la abogada por la querella Karina Chueri, de acuerdo al trabajo que los tres canes hicieron en el predio ubicado en el barrio Nuestras Malvinas y los indicios que aportaron, el adiestrador concluyó que el oficial ayudante de la Policía de Río Negro, Lucas Muñoz, estuvo en ese lugar.

Chueri aclaró que se trata de indicios que deben ser corroborados con pruebas científicas. De hecho, están pendientes los estudios de ADN, que se harán en el laboratorio de Gendarmería, en Buenos Aires. Allí, se analizarán los elementos secuestrados y las muestras recolectadas en el predio perteneciente al presidente de la junta vecinal del barrio Nuestras Malvinas, Sergio Herrero.

El adiestrador declaró ayer hasta después del mediodía. Chueri explicó que el fiscal adjunto César Lanfranchi, el dirigente vecinal y su abogado escucharon el testimonio del adiestrador propuesto por la querella y hasta formularon preguntas.

Según la abogada, el adiestrador defendió el trabajo hecho por los canes en esta ciudad y respondió todas las preguntas. Chueri aseguró que el testigo había señalado que los indicios aportados por los canes permiten concluir que Lucas estuvo supuestamente en ese lugar.

El dueño del complejo puso en duda en una nota publicada ayer por este medio que un can adiestrado puede rastrear el aroma de una persona un mes después de que lo hallaran muerto. Chueri sostuvo que el dirigente vecinal y dueño del predio no está imputado en la causa por el homicidio de Muñoz.

Muñoz desapareció el 14 de julio pasado cuando se dirigía a trabajar en la comisaría 42 del barrio 2 de Abril de esta ciudad. Estuvo 27 días desaparecido y se los buscó en Bariloche y los alrededores.

Policías del COER hallaron el 10 de agosto pasado el cuerpo sin vida del oficial de 29 años. Tenía un tiro en la pantorrilla derecha y un tiro en la nuca.

El hallazgo causó profunda conmoción en esta ciudad y generó revuelvo en el gobierno provincial, porque las sospechas apuntaban entonces a la posible intervención de policías en la desaparición de Muñoz.

Fuentes con acceso a la investigación explicaron ayer que “hay que tomar con pinzas” la conclusión del adiestrador. Señalaron que esos indicios se tienen que complementar y sustentar con pruebas objetivas.

De todos modos, una fuente de Tribunales indicó que el perro tras olfatear una prenda de Muñoz siguió el rastro durante un recorrido de casi 8 kilómetros que cruzó varios barrios del Alto de la ciudad y llegó hasta la puerta del complejo de cabañas y de turismo aventura del conocido dirigente vecinal.

Chueri sostuvo que el perro adiestrado Ducke fue clave para ubicar a finales de mayo pasado el cuerpo de la niña Micaela Ortega, que fue asesinada en Bahía Blanca. El adiestrador se incorporó hace poco tiempo a la Policía de Río Negro.

La abogada recordó que en el primer allanamiento en el complejo de cabañas, que se hizo a mediados de agosto pasado, un perro adiestrado de Villa Regina había marcado el mismo lugar.


La Justicia ordenó un nuevo procedimiento en las cabañas Nahuel Hue, cuyo propietario es el presidente de la junta vecinal del barrio Nuestras Malvinas, Sergio Herrero, en el marco de la causa por el homicidio del oficial Lucas Muñoz. Esta vez, el procedimiento que llevó a cabo la Gendarmería fue presenciado por el fiscal Martín Govetto, que dirige la investigación por la desaparición y la muerte del policía.

Tres perros de la División Canes de la Policía de Río Negro conformaron el equipo que cumplió la orden del juez de Ejecución Penal Juan Martín Arroyo, que subroga a Bernardo Campana, ayer de viaje.

Según indicó el abogado de la querella, Alejandro Pschunder, se pretende determinar en qué lugar estuvo cautivo el oficial, cuyo cadáver apareció el 10 de agosto en un descampado de la Ruta de Circunvalación, muy cerca de la rotonda de la avenida Juan Herman y la Ruta 40 Sur, y también dónde lo mataron y eventualmente ocultaron el cuerpo.

“Duke, uno de los perros, es especialista en rastros y trabaja a partir del descarte de olores. Tiene una correa de aproximadamente 6 metros porque no puede trabajar suelto. El perro corre en busca de rastros y, detrás, lo sigue su adiestrador. Si encuentra algo se queda inmovilizado. La marcación es pasiva y los otros dos perros reafirman lo que encuentra el primero”, explicaron.

El sábado pasado, se ordenó el primer rastrillaje a modo de prueba piloto del perro. En la Ruta 40 Sur, se hizo oler ropa de Muñoz al animal que, luego de recorrer unos metros, llegó al lugar donde se había encontrado el cuerpo.

“Nos quedamos helados porque ya pasó bastante tiempo. Pero por esta razón, la familia había pedido la incorporación de este perro porque ha encontrado rastros en ciertos casos en un lapso de tres meses”, explicó la abogada de la querella, Karina Chueri.

Un procedimiento similar se repitió el domingo pero esta vez, el perro llevó hasta la zona del complejo de cabañas en el barrio Nuestras Malvinas. Por eso, se dispuso una nueva diligencia para ayer a la mañana.

A pocos metros del ingreso al complejo, se efectuó “la toma de olor” con ropa de Muñoz que aportó la familia y Duke corrió hacia el interior del predio. Los abogados prefirieron no brindar detalles respecto al resultado de la búsqueda.

Al parecer, los especialistas de Gendarmería recogieron muestras en el lugar para cotejarlas con las que hallaron en torno del cadáver de Muñoz.

El policía fue visto con vida por última vez el 14 de julio, cuando se dirigía a su trabajo de la Comisaría 42ª. Su cadáver apareció el 10 de agosto.

“El perro corre en busca de rastros y lo sigue su adiestrador. Si encuentra algo se queda inmovilizado. La marcación es pasiva”.

Uno de los adiestradores de Duke contó cómo se trabaja con estos animales.

Datos

“El perro corre en busca de rastros y lo sigue su adiestrador. Si encuentra algo se queda inmovilizado. La marcación es pasiva”.

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