El robo y los jubilados




Hoy vemos algo que es muy grave. Absolutamente nadie ha podido revertir la situación o no han querido. “No se puede dar aumentos a los jubilados”, lo dicen aquellos que están en el Anses, cobrando más de $ 600.000 (seiscientos mil pesos mensuales). ¿Por qué?

Recordamos aquel discurso de Perón, en su segundo mandato, cuando dijo que los fondos de los jubilados eran de los jubilados. También lo han jurado ante la Justicia norteamericana, que los fondos que habían sido embargados eran particulares. Entonces, solo decimos que se han asignado los sueldos y jubilaciones de privilegio. ¿Y quién saca los trapitos al sol?

Tal vez la vicepresidente, que está temblando por los juicios que se abran en su contra. Por contactos de amigos que cometían infidencias se supo que los US$ 535.000.000 (quinientos treinta y cinco millones de dólares), ahora más los intereses, siguen en las islas Seychelles y a nombre de ella. O sea que el marido se los robó a la provincia, para la que todo el país tuvo que pagar la interconexión de una línea de electricidad, vía un impuesto. Pero no fue impuesto, donde todo se “pierde”, sino en las facturas de luz. Por lo tanto, esa línea fue financiada por el pueblo argentino, y queremos los intereses de esa inversión y/o los títulos de lo invertido. Si no, serán ladrones, cosa que no me extrañaría.

¡Hasta cuándo seremos los pobres estúpidos de siempre! Que sean procesados, mientras estén vivos y no cuando estén encajonados. Perón, Menem, los Kirchner, todos lo hicieron. ¿Y quiénes pagaron? Tanto los trabajadores de la montaña como el tachero de la ciudad.

¡Avivémonos!

Gracias.

John W. Shaw

DNI 13.371.827

Buenos Aires


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