El último rugido

Las Leonas vencieron a China con un golazo de Aymar y se llevaron el bronce.

Por Redacción

En lo que puede ser el final de un ciclo brillante -por el retiro de algunos de sus referentes- Las Leonas lograron el bronce en Atenas al vencer a China 1 a 0 con un golazo de Luciana Aymar.

Atenas, hasta aquí, parece ser un asunto de mujeres. El hockey le dio a Argentina la tercera medalla, también de bronce. Anteriormente se habían consagrado Georgina Bardach, en natación, y las tenistas Patricia Tarabini y Paola Suárez, en dobles.

Las chicas argentinas, quienes habían ganado la medalla de plata en Sydney 2000, venían de perder en las semifinales con Holanda, por penales, y salieron a buscar su revancha ante el difícil equipo chino, con el que habían perdido en la primera ronda por 3 a 2.

Como en aquel partido, las asiáticas intentaron imponer su juego de presión y salidas rápidas, y tuvieron la primera aproximación a través de la delantera Chunling Tang.

Después, Argentina fue controlando las acciones aunque sin conseguir la profundidad necesaria para doblegar a la defensa rival. A los quince minutos, después de un córner corto, el remate de Luciana Aymar fue bien despejado por la arquera y en la jugada más clara para China, a los veinte, Qunging Chen, sola ante Antonyska, la tiró afuera.

En el comienzo de la segunda etapa hubo más infracciones qu pases bien dados y con Aymar desconectada del circuito creativo, Argentina no logró generar juego, con lo que las delanteras quedaban muy aisladas.

A los diez minutos, primero Aymar, en dos oportunidades y después Soledad García, crearon algo de peligro ante la arquera Yali Nie.

Cuando faltaban doce minutos, Soledad García quedó frente a la arquera, asistió a Aymar, quien no pudo definir con el arco a su disposición, y tres minutos más tarde, otra vez Luciana fue la que estuvo cerca.

A menos de un minuto del final, Aymar gambeteó a una rival, arqueó su cuerpo y sacó un bochazo que se incrustó en el fondo del arco para llevar a Argentina a la victoria y a la medalla de bronce. (AR y Télam)

 

Vigil tuvo la despedida esperada

Sergio Vigil se despidió ayer, nada más ni nada menos que con la conquista de su segunda medalla olímpica, de la conducción técnica de Las Leonas, dejando detrás no sólo el ciclo más brillante en la historia del hockey, sino también uno de los más importantes de todos aquellos deportes que se practican en Argentina.

Al margen de las dos medallas olímpicas (plata en Sydney 2000 y bronce en Atenas 2004), entre los principales logros conquistados por «Las Leonas» se encuentran un título Mundial (Perth 2002), dos títulos Panamericanos (Winnipeg 1999 y Santo Domingo 2003), un Sudamericano (Chile 2003) y una Copa América (Barbados 2004).

Vigil manifestó que la huella que dejarán Las Leonas será «el oro que tienen en su alma».

Emocionado como pocos, señaló que «la síntesis de esta medalla de bronce es que el alma y el amor de este equipo pudieron en cualquier circunstancia».

«Las chicas lucharon en la semifinal como pocos equipos pueden y tuvieron su premio en este bronce de oro frente a las chinas. Estas chicas pudieron superarse después del golpe ante Holanda y eso hay que destacarlo», finalizó.

 

Aymar: «Para mí es de oro»

Faltaba menos de un minuto. La rosarina Luciana Aymar se sacó de encima a dos defensoras chinas y, con un palazo impresionante, clavó el gol del bronce, arriba, cerca del ángulo izquierdo de la arquera asiática. El grito fue fuerte, bien fuerte…

«Después de todo lo que nos pasó con la derrota ante Holanda por penales, de lo que nos pegó ese mal momento, esta medalla de bronce, para mí es de oro», señaló una sonriente Aymar.

La «Maga», una de las que se mostró más serena a la hora de las declaraciones, señaló que «significa muchísimo ganar otra medalla. No me hacía a la idea de irme sin nada».

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