Diversas conmemoraciones en un mes, en relación a la educación





11 del septiembre día del maestro por el fallecimiento de Faustino Sarmiento. 17 del mismo mes, día del profesor y del psicopedagogo. El del profesor es por el fallecimiento de Estrada, escritor, publicista, orador y brillante profesor.


«Educación para la libertad, o simplemente educación, porque no puede menos de ser libre un pueblo compuesto de hombres que se conocen y se moderan», fue una de las citas más célebres de Estrada. Tras una vida dedicada a la educación, falleció el 17 de septiembre de 1894.

También conmemoramos este mismo 17 de septiembre el día del psicopedagogo, se debe a la muerte de Jean Piaget, un prestigioso psicólogo y filósofo suizo cuyo gran aporte al estudio del pensamiento y del lenguaje dio origen a la epistemología genética, o sea, la disciplina que estudia los mecanismos y procesos mediante los cuales se pasa de los estados de menor conocimiento a los estados de conocimiento más avanzado. El ejercicio de la psicopedagogía se basa en gran medida en sus investigaciones.

Fechas para reflexionar acerca de nuestra educación y procesos de aprendizaje diarios, pero también en la modalidad que cada uno de nosotros, docentes, profesores, psicopedagogos o no, ofrecemos. La modalidad es el modo que ofrecemos, impartimos un conocimiento. Implica la posibilidad o no que ofrecemos al otro para construir su propio proceso de aprendizaje.

Cada uno de nosotros enseñamos de una manera diferente, lo hacemos como una huella digital. Única e irrepetible. Hay quienes lo hacen desde la cercanía, ofreciendo el uno a uno para que el otro logre tomar el conocimiento. Hay quienes no lo dan, hacen de cuenta, pero no ofrecen las herramientas para que el otro construya. Dar de más, haciendo por el otro, en fin, hay infinidad de maneras de dar, seguramente relacionadas a nuestra manera de ser, a nuestra personalidad.


Voy a confesar una vez más en este medio. Hay un modo que no logro tolerar. Tal vez porque ya atravesé varias décadas de profesión y me volví más impaciente o por todo lo contrario. Porque el recorrido de modalidades me dio sabiduría y con él autoridad.

Me enoja la indiferencia. Lo veo como una modalidad en muchas facetas de la educación. En profesores, maestros, pero también en padres y abuelos. En comerciantes y transportistas. Claramente voy a ser foco en la niñez porque es la brecha más vulnerable. Lo es también la vejez, sí. Pero cada persona adulta mayor tiene construida su personalidad y ante la indiferencia suceden otras cosas.

En la niñez la indiferencia es seria debido a la dependencia y necesidad de asimilar que se tiene en esa etapa de la vida. Si un docente no hace nada para que el estudiante avance y supere sus obstáculos… ¿Para qué está?

¿Se fueron perdiendo esos docentes y profesores que se esforzaban para que su curso progrese? ¿Los abruma las realidades infantiles? ¿No cuentan con formación necesaria? ¿Carecen de creatividad? ¿Está desfasada la formación con la realidad? ¿En diversos casos hay desinterés? ¿Cuál es el lugar de la docencia en Argentina 2022? ¿Por qué los docentes y profesores en general no hacen cursos que no brinden puntaje?

En este año me descubrí muy enojada cuando conversaba con una docente acerca de un paciente. Fue cuando me dijo que no sabía qué hacia en el recreo porque a ella le correspondía otro patio. Lo confieso. Sentí un fuego dentro mío y apliqué alguna forma de control para organizar mi mente y decir palabras que construyan.


No me enojaron tanto las palabras como la forma que lo dijo. Fue unas semanas después que nuestro acuerdo haya sido que era necesario trabajar la integración y el juego en el recreo. Le recordé nuestro acuerdo y me respondió sin impunidad que sí, pero que no había estado con ella.

Los niños, niñas, ninez o con la vocal que quieran llamarlo, no son cosas. Son seres humanos. Si alguien supone que no puede ser padre o madre, entonces que busque algún método para no llegar a estar embarazado/a.

Si alguien supone que no puede observar el juego y el aprendizaje de la infancia y adolescencia, entonces que se dedique a otra cosa. Encima si es una profesión tan mal paga… ¿Para qué sufrir doble? Si alguien la pasa mal con el bullicio que supone estar delante de un grupo, entonces que no sufra más y se busque otra cosa. Mientras estén a cargo, por favor que se arremanguen y trabajen bien. Con dedicación y esfuerzo, ya que es increíble la fuerza que tiene un buen maestro y un buen profesor, cómo marca la vida de cada uno. La docencia marca vidas.

Mido mis palabras con frecuencia para no sonar soberbia, aunque también es necesario defender la autoridad lograda a través del aprendizaje sostenido durante años.


En relación a la psicopedagogía, qué decir. Esta profesión tan bella que me permite jugar todo el tiempo, escuchar, modificar, modificarme y crear. Seguro que me equivoco, soy humana. Mis errores los abrazo, los miro para seguir aprendiendo y ofrecer a las familias y a los niños, la posibilidad de mirarse con respeto y amor, mientras se va encontrando un camino ameno.

Conocer nuestra capacidad de acción, trabajar nuestras limitaciones puede ser la diferencia entre ejercer un oficio o profesión con amor y compromiso o con dejadez e indiferencia.

Por Laura Collavini (lauracollavini@hotmail.com).-


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