En días, sangre y sangre

Por Redacción

“En La Rioja, el golpe del ‘76 llegó con blancos muy definidos de antemano, gente a la que había sí o sí que asesinar. Sacarla del medio. Un caso: la ofensiva sobre la Iglesia que dirigía monseñor Enrique Angelelli… una iglesia comprometida con la pobreza, la defensa de la vida… ya sabemos de qué Iglesia se trata. Angelelli tenía historia de enfrentarse con los militares. Ya en el ´72, había denunciado a oficiales de la Fuerza Aérea y funcionarios de la SIDE. Los acusó de robarle tierras a gente humilde. Para la dictadura, su acción era un desafío que no se podía permitir que se prolongase. Entonces, en julio del ´76, asesinaron a dos colaboradores del obispo: los sacerdotes Carlos de Dios Murías y el francés Gabriel Longueville. Los secuestraron, los sometieron a sevicias, a torturas, los asesinaron y los tiraron contra unas vías. Días después, asesinaron a un colaborador laico de Angelelli. Y el 4 de agosto lo asesinaron a él… (Roberto Rojo tiene 53 años y es licenciado en Historia con dilatada experiencia en la investigación. Ha publicado, entre otros trabajos, “Divino Joaquín”, biografía sobre uno de los pensadores más talentosos que ha tenido el país: Joaquín V. González. Riojano, fundador de la Universidad Nacional de La Plata. Escribió: “Noticias del periodismo riojano 1901-1991”, “Angelelli, la vida de los pobres” y “Héroes y cobardes en el ocaso federal”).