Energías renovables, origen, presente y futuro
¿Qué factores clave explican hoy el boom de las energías renovables? ¿Cómo estamos parados en Argentina y qué desafíos tenemos por delante para avanzar en su masificación?
Las energías renovables no son algo nuevo o desconocido por el hombre, sino que tienen raíces muy antiguas. Nuestros antepasados utilizaban los recursos naturales como el viento y el agua para sistemas de molienda de granos, o el uso del sol para secar alimentos o calentar hogares. La humanidad siempre ha buscado transformar los recursos naturales en energía útil.
El boom actual de las renovables responde a tres factores clave: A. La innovación tecnológica; B. La demanda social por asequibilidad y sostenibilidad; y C. La visión empresarial a largo plazo.
Las innovaciones como almacenamiento (baterías), digitalización, generación distribuida, redes inteligentes, permiten transformar el modelo energético de la empresa. La velocidad de innovación exige que la empresa no se quede «esperando» la tecnología, sino que la incorpore estratégicamente para acceso anticipado a ventajas de coste y competitividad.
De hecho, alinear los estándares operativos de la empresa a las nuevas exigencias del mercado, reportará no solo una mejora en su performance productiva y agregado de valor, sino, a la postre, una optimización de sus activos. Esto es lo que hizo justamente la firma IKEA cuando instaló paneles solares en más del 90% de sus tiendas y centros de distribución a nivel mundial.
Otro factor clave que contribuye al boom de las renovables es la demanda social por prácticas limpias. La sostenibilidad ya no es solo cuestión ética o regulatoria, sino una fuerza de mercado que impulsa las inversiones en renovables.
En este contexto, la demanda social genera una ventaja competitiva: quienes puedan garantizar que su cadena productiva, su operación, su suministro energético sean limpios y renovables, consiguen una posición preferente de marca y de mercado. En este sentido, el caso del consumo corporativo renovable de Amazon destaca por su estrategia de adaptación a los nuevos escenarios de demanda. Esta acción responde a exigencias de clientes, reguladores e inversores sobre sostenibilidad, y muestra cómo la demanda social y los compromisos de marca impulsan a las empresas a la adopción renovable.
Es claro que el vínculo entre sostenibilidad y rentabilidad se está estrechando; más que un coste adicional, para muchas empresas la energía renovable es un factor de crecimiento, de reducción de riesgos energéticos y de acceso al financiamiento.
De cara al futuro, las energías renovables representan una oportunidad de transformación productiva. La tendencia apunta hacia modelos más descentralizados, digitales e interconectados, donde la generación distribuida, el almacenamiento energético y la inteligencia artificial serán protagonistas. Para el sector empresarial, esto significa pasar de un rol de consumidor a uno de protagonista activo en la transición energética global.
En el plano local, las renovables evolucionaron desde unos pocos MW de capacidad instalada (a partir del programa Genren de Enarsa del año 2009), a más de 6800 MW, luego de la sanción de la ley 27191 que dio origen a los programas Renovar, RenMDI y las sucesivas convocatorias del MATER. De esta forma se logró alcanzar una participación de las renovables cercana al 20%, cubriendo de este modo con las previsiones marcadas por la citada ley.
En cuanto al escenario energético en general, Argentina ha venido manteniendo sistemáticamente una balanza deficitaria al punto extremo tal de llegar a importar energía por más de 7mil millones de dólares en el año 2013, con el objeto de cubrir su pico estacional de demanda doméstica residencial e industrial, pero también para abastecer su parque de generación eléctrica térmica, el cuál era obsoleto, caro y contaminante.
Gracias al hito de la estatización de YPF (independientemente de si fue bien o mal instrumentada dicha acción política), se logró revertir el déficit de la balanza energética merced a la decisión de liderar el proceso transicional de sustituir la clásica explotación convencional de reservas hidrocarburíferas, por aquellas no convencionales. Esto brindó el plafón principal para el despegue de Vaca Muerta. Luego de ello, la eficiencia operativa en pozos, la suma de importantes players del sector, la mejora continua en los sets de perforación y fractura, la inversión en inteligencia artificial en procesos y tableros de control digitalizados, la escala del negocio, etc., permitieron darle el músculo que hoy tiene esa industria.
Gracias a esta visión estratégica de largo plazo, a las políticas de Estado implementadas y a las articulaciones de alianzas estratégicas entre diversos actores, podemos hablar de exportaciones netas de GNL, y de proyectos como VMOS, Southern Energy, reversión del gasoducto norte e integración energética con Brasil, entre tantos proyectos que ya se discuten.
Toda esta experiencia transitada en el sector oil&gas puede también volcarse a las renovables, de hecho, Brasil desarrolla su Presal offshore pero al mismo tiempo impulsa y fomenta el «Presal Caipira», basado en las bioenergías. Se legisla en favor de tal determinación, así es como nacieron los decretos Renovabio, el Decreto N.º 11.003/2022, y el más reciente que favorece el uso del biometano, el Decreto N.º 12.614/2025.
¿Qué modelo de desarrollo país se adaptaría mejor para permitir el escalamiento de las renovables?
La industria energética es una industria motorizante, como la aeronáutica, la química, la electrónica, es decir, son capaces de provocar externalidades económicas aptas para otras inversiones. Esta es la lógica de los polos de desarrollo y normalmente los mismos generan dos tipos de externalidades o «spin-off»; la reinversión de utilidades del sector principal en subsectores vinculados; la influencia de invenciones que son puestas al alcance de otros usuarios.
Argentina es un país periférico que se encuentra lejos de la toma de decisiones del norte global desarrollado, pero posee una serie de industrias estratégicas y recursos, tanto humanos como materiales, que lo colocan en una posición ventajosa y de privilegio frente a otros países del sur. Aplicando las políticas de desarrollo correctas, el país tiene un enorme futuro por la renta que puede generar en el corto, mediano y largo plazo.
El Estado no puede ser nunca un buen comerciante porque su razón de ser es otra, pero siempre debe estar ahí para brindar el contexto adecuado con políticas públicas coherentes y garantizar seguridad jurídica, estabilidad cambiaria y robustez regulatoria.
*Director de Mercados Renovables SRL
Las energías renovables no son algo nuevo o desconocido por el hombre, sino que tienen raíces muy antiguas. Nuestros antepasados utilizaban los recursos naturales como el viento y el agua para sistemas de molienda de granos, o el uso del sol para secar alimentos o calentar hogares. La humanidad siempre ha buscado transformar los recursos naturales en energía útil.
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