La hidrovía para Vaca Muerta deberá esperar: desde la AIC aseguran que la iniciativa sigue en etapa preliminar
El estudio sobre la navegabilidad de los ríos Limay y Negro concluyó que el desarrollo de una vía fluvial es técnicamente posible. Sin embargo, desde la AIC aclararon que aún no existe un proyecto ejecutivo y que será necesario realizar importantes obras de reacondicionamiento antes de avanzar.
La posibilidad de desarrollar una vía navegable sobre los ríos Limay y Negro volvió a instalarse en la agenda regional por el potencial que tendría para mejorar la logística de Vaca Muerta y otras actividades productivas de la Patagonia. Sin embargo, desde la Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas de los ríos Limay, Neuquén y Negro (AIC) insistieron en que el trabajo realizado hasta el momento es únicamente un estudio preliminar y que todavía resta un largo camino antes de pensar en un proyecto de infraestructura.
El crecimiento de Vaca Muerta exige movilizar cada vez mayores volúmenes de insumos y equipamiento. Entre las cargas que podrían transportarse por una eventual hidrovía figura la arena utilizada en las operaciones de fractura hidráulica, además de productos de las economías regionales del Alto Valle y Valle Medio, integrando el transporte fluvial con la red vial, ferroviaria y marítima.
Ante este escenario, Río Negro ya comenzó a delinear la Ruta de las Arenas con una traza preliminar de 119 km hacia Vaca Muerta. La Provincia analiza un corredor entre Roca y Añelo por las bardas detrás del lago Pellegrini para evitar las zonas urbanas, descongestionar las rutas 22 y 151, y agilizar el traslado de arena hacia el desarrollo hidrocarburífero.
La futura Ruta de las Arenas ya cuenta con una propuesta de recorrido que abarca parte del territorio de Río Negro y Neuquén. Ambas provincias prevén avanzar con ese proyecto que se encuentra en una etapa inicial.
Las declarciones de la AIC
En lo que respecta la hidrovía, el secretario técnico de la AIC, Horacio Collado, explicó en diálogo con LU5 que el análisis realizado permitió concluir que la navegabilidad de los ríos podría desarrollarse utilizando las tecnologías disponibles en la actualidad, aunque aclaró que antes sería necesario ejecutar un importante proceso de reacondicionamiento de los cauces.
«El cauce requiere mucho trabajo, muchos reacondicionamientos, muchas rectificaciones de meandros y de curvas. No es una cosa del otro mundo, pero sí es importante hacerlo. Y para las metodologías que hoy existen de navegabilidad, se podría usar de ahí en más», afirmó.
Las declaraciones del funcionario se producen luego de que la AIC aclarara públicamente el verdadero alcance del informe elaborado por la consultora IATASA con financiamiento del Consejo Federal de Inversiones (CFI).
El trabajo evaluó las condiciones para una eventual vía navegable de aproximadamente 720 kilómetros, desde el Compensador Arroyito, sobre el río Limay, hasta la desembocadura del río Negro en el Mar Argentino.
La difusión de sus conclusiones despertó expectativas por el impacto que podría tener sobre la competitividad logística de la región y, en particular, sobre el abastecimiento de insumos para Vaca Muerta. Sin embargo, la AIC remarcó que el documento recibido es de carácter «preliminar y exploratorio» y que no representa un proyecto ejecutivo ni implica una decisión de avanzar con obras.
Además, el organismo señaló que actualmente no existe presupuesto, cronograma de ejecución ni definiciones institucionales para desarrollar la iniciativa.
Collado explicó que el estudio realizado tuvo un alcance deliberadamente acotado. «Solamente se entró a ver las condiciones de los cauces del río a lo largo de toda su longitud, particularmente el río Negro y el río Limay. Pero hasta ahí hemos llegado«, indicó.
Según precisó, una eventual decisión de avanzar requerirá una nueva instancia de análisis para determinar la magnitud de los dragados, rectificaciones y demás intervenciones necesarias para habilitar la navegación comercial.
El funcionario señaló además que los caudales actuales de los ríos responden a las necesidades de abastecimiento de los sistemas de riego ubicados aguas abajo de los embalses, por lo que cualquier nuevo uso deberá analizarse cuidadosamente.
Aunque todavía no existe una decisión para avanzar, la propuesta despertó interés por la posibilidad de incorporar un nuevo corredor logístico para la Patagonia.
Por ahora, desde la AIC remarcan que ese escenario continúa siendo una posibilidad técnica que deberá ser analizada por las jurisdicciones competentes antes de transformarse en un proyecto concreto. El organismo también aclaró que la recepción del estudio no compromete a las provincias de Neuquén, Río Negro y Buenos Aires ni al Estado nacional a ejecutar la obra o impulsar nuevas evaluaciones. Cualquier avance requerirá futuras decisiones institucionales y estudios específicos.
Comentarios