Mendoza busca reactivar el desarrollo de Uranio en complejos mineros de Sierra Pintada
El proyecto de remediación de Sierra Pintada contempla el tratamiento del agua de cantera, la gestión de residuos sólidos y la recuperación del uranio remanente mediante instalaciones diseñadas con múltiples barreras de protección ambiental.
La ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, recorrió el Complejo Minero Fabril Sierra Pintada junto a Federico Ramos Napoli, secretario de Asuntos Nucleares del Ministerio de Economía de la Nación; Ayelén Giomi, subsecretaria de Políticas Nucleares; Sergio Dieguez, gerente de Producción de Materias Primas de la CNEA; Vanesa García subgerente del Complejo Minero Fabril Sierra Pintada; Laura Lucero, integrante de la Comisión Auditora de la Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria de la Universidad Nacional de Cuyo; y Bruno Oberlis, presidente del directorio de Dioxitek S.A.
Durante la visita se presentaron los avances de la remediación ambiental, los sistemas de monitoreo y control y las perspectivas futuras para el desarrollo del uranio en el mayor yacimiento conocido del país.
Durante la visita, las autoridades recorrieron la cantera histórica, la Planta de Tratamiento de Uranio y las principales obras de infraestructura construidas para la gestión de los pasivos ambientales generados durante la operación minera desarrollada entre 1975 y 1997.
También se presentaron los avances de las tareas de remediación ambiental, los sistemas de control y monitoreo actualmente en funcionamiento y las perspectivas futuras para el desarrollo del uranio en Argentina, en un complejo que aún hoy es considerado el mayor yacimiento de uranio conocido del país.
“Esta visita tiene un objetivo muy claro: revisar el estado actual de las tareas de remediación y reafirmar la importancia de proteger un proceso que continúa en marcha y que desde 2019 no paró pese al desfinanciamiento del anterior Gobierno Nacional”, afirmó Latorre.
Coordinación institucional para acelerar la remediación
Latorre destacó la articulación alcanzada entre la Provincia y la Nación para avanzar en el cumplimiento de los compromisos establecidos en la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) aprobada en 2019.
“Hoy existe la coordinación que debería haber existido desde siempre. Entre 2019 y 2023 hubo una ralentización de las actividades producto de limitaciones presupuestarias y de una menor articulación entre las autoridades competentes. Eso es precisamente lo que estamos trabajando para revertir, porque es lo que permitirá recuperar un ritmo de ejecución acorde con los compromisos asumidos en la Declaración de Impacto Ambiental”, señaló.
La ministra remarcó además que las tareas de remediación continúan ejecutándose y que el establecimiento mantiene actividad permanente.
Latorre recordó la importancia histórica de Sierra Pintada para el desarrollo nuclear argentino. Entre 1975 y 1997 el complejo produjo aproximadamente 1.600 toneladas de uranio, equivalente a cerca del 20% del recurso total estimado del yacimiento, considerado aún hoy el mayor depósito de uranio conocido del país.
La ministra también señaló que la paralización de la producción en 1995 respondió a razones económicas y no ambientales. Explicó que la caída de los precios internacionales del uranio volvió antieconómica la continuidad de la extracción y el procesamiento, y destacó que el contexto global actual es muy diferente, con una creciente demanda de uranio y una renovada valoración de la energía nuclear como fuente de generación eléctrica confiable, continua y de bajas emisiones.
Una prioridad estratégica para Argentina
Por su parte, Federico Ramos Napoli destacó que la remediación constituye una de las prioridades de la Secretaría de Asuntos Nucleares.
“La remediación continúa su marcha. Durante estos años se avanzó en la construcción de instalaciones, laboratorios y componentes destinados al tratamiento de pasivos ambientales históricos existentes en Sierra Pintada. Desde la creación de la Secretaría de Asuntos Nucleares identificamos como una prioridad la construcción de licencia social en torno a la minería de uranio, porque entendemos que puede impulsar cadenas de valor estratégicas para la Argentina”, explicó.
El funcionario señaló que la recuperación de la minería de uranio y el fortalecimiento de las capacidades nucleares nacionales forman parte de una estrategia de largo plazo para aprovechar las oportunidades que ofrece el contexto energético internacional.
Vanesa García, subgerente del Compejo Fabril Sierra Pintada, explicó que el proceso de remediación del agua de cantera se apoya en un sistema integrado de tratamiento diseñado para reducir progresivamente la presencia de uranio, radio y arsénico.
El proyecto de remediación de Sierra Pintada contempla el tratamiento del agua de cantera, la gestión de residuos sólidos y la recuperación del uranio remanente mediante instalaciones diseñadas con múltiples barreras de protección ambiental.
Entre las principales obras ejecutadas se encuentran la construcción de un dique de disposición final con sistemas de doble membrana de polietileno de alta densidad (HDPE), la instalación de 2,6 kilómetros de cañerías para conducción de agua, la ampliación de la Planta de Tratamiento de Uranio y la construcción de diques y vasos impermeabilizados con sistemas de detección de fugas.
Todas las instalaciones fueron sometidas a pruebas geoeléctricas, ensayos neumáticos, pruebas de vacío y controles de calidad para garantizar condiciones seguras de operación.
Actualmente, el proyecto se desarrolla bajo la supervisión de la Autoridad Regulatoria Nuclear, la Dirección de Gestión y Fiscalización Ambiental de Mendoza, la Dirección de Minería y la Comisión Auditora de la Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria de la Universidad Nacional de Cuyo, en el marco de la Declaración de Impacto Ambiental vigente.
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