Vaca Muerta superó las 100.000 etapas de fractura: comenzó 2026 con otra marca histórica de actividad
La actividad de fractura hidráulica alcanzó las 2.401 etapas en enero, consolidando un crecimiento sostenido. Con YPF a la cabeza, la formación neuquina ya supera el umbral de las 100.000 punciones en 2026.
La formación no convencional de Vaca Muerta alcanzó un hito significativo en su desarrollo: ya superó las 100.000 etapas de fractura hidráulica acumuladas desde que comenzó su expansión masiva. El dato se da en un contexto de actividad muy intensa al inicio de 2026, que ratifica el despegue operativo de la cuenca neuquina.
El año arrancó con un enero excepcional en cantidad de fracturas ejecutadas, con 2.401 etapas completadas, lo que representa la segunda marca histórica mensual más alta en la historia del shale argentino, apenas por debajo del récord absoluto del año pasado.
Según detalló el informe realizado por Luciano Fucello (NCS Multistage), ese volumen de actividad marca un crecimiento interanual del 36% respecto a enero de 2025, que contó con 1.761 fracturas. Además, de las 2.401 etapas hechas en enero de 2026, cerca de 1.968 estuvieron vinculadas a la ventana petrolera, mientras que el resto correspondió a trabajos orientados al gas natural.
En el detalle por operadoras, el liderazgo sigue siendo de YPF que concentró la mayor parte de las operaciones con más de 1.000 fracturas en enero. Detrás, empresas como Vista Energy, Pluspetrol, TotalEnergies, Tecpetrol, Pan American Energy y Pampa Energía completaron significativas etapas de fractura.
Estos datos llegan tras un 2025 que se cerró con otro récord de actividad anual: las compañías sumaron cerca de 23.784 fracturas en el año, lo que representó un salto interanual de más del 30% respecto de 2024 y consolidó la tendencia de crecimiento sostenido. Ese ritmo elevado de operaciones permitió que el total acumulado desde 2016 cruce definitivamente las 100.000 punciones, una barrera que se venía acercando y que ahora simboliza el paso de Vaca Muerta hacia una etapa de desarrollo industrial consolidado.
Las proyecciones del sector estiman que este 2026 podría superar las 28.000 etapas de fractura si se mantiene el nivel de ejecución observado en enero y se cumple con los programas de trabajo planificados por las operadoras.
Un avance que no se detiene
Desde 2016 hasta hoy, el desarrollo no convencional acumuló 100.824 etapas de fractura, en apenas diez años de expansión. Las proyecciones del sector anticipan que este proceso todavía está en una fase inicial, ya que el nivel de actividad previsto acompaña los planes de duplicar la producción de hidrocarburos en los próximos dos años.
El crecimiento en la cantidad de fracturas es un reflejo directo de la intensidad operativa que alcanzó la formación, que actualmente explica más de dos tercios del gas natural y del petróleo producido en la Argentina. Pero detrás de ese volumen también aparece otro factor decisivo: el salto en eficiencia logrado por las empresas de servicios especiales, que incrementan significativamente la cantidad de etapas ejecutadas sin una expansión proporcional en la cantidad de equipos de bombeo disponibles.
La única interrupción marcada de esta tendencia se dio durante la pandemia de COVID-19, cuando la actividad cayó a 3.276 etapas. A partir de allí, la recuperación fue sostenida y acelerada: en 2021 se superó por primera vez el umbral de las 10.000 fracturas, cifra que siguió creciendo en los años posteriores con 12.522 etapas en 2022, 14.747 en 2023 y 17.814 en 2024. El salto de casi 24.000 etapas en 2025 terminó de confirmar la madurez operativa del shale neuquino y su posicionamiento a escala internacional.
Uno de los pilares de este desempeño fue la generalización de técnicas como el simulfrac o dual frac, que permite fracturar dos pozos de manera simultánea utilizando un mismo set de equipos. Gracias a estas mejoras, durante un desarrollo de YPF junto a un equipo de SLB se logró un récord operativo de 22 etapas en un solo día, con 21,4 horas de bombeo continuo.
De cara a 2026, las proyecciones anticipan un nuevo escalón en la curva de actividad. Se estima que el año podría cerrar con unas 28.000 etapas de fractura, lo que implicaría un crecimiento interanual cercano al 22%. Con un entramado de empresas de servicios ya consolidado, Vaca Muerta se encamina a un período de máxima exigencia operativa.
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