“Es impotencia lo que siento”
Escribo llorando con un nudo en la garganta. Siento impotencia por mi situación, pero la decisión de escribirles no es sólo por mí sino por todas las personas que sufrimos la desidia y el abandono, que en silencio y con depresión soportamos la agonía de esperar los trámites burocráticos que exigen a las víctimas de accidentes para ser atendidas. El 26 de septiembre me chocó un señor entrando a su garaje. El accidente me provocó lesiones graves, entre ellas, molió mi rodilla y fisuró el hueso inferior. Casi al instante llegaron los bomberos, la policía y la ambulancia. Yo fui trasladada al hospital y el señor que me chocó a la comisaría, el seguro es quien tenía que responder y hacerse cargo pero no lo hizo. Ese mismo día tomó la causa la abogada María Salto, quien desde ese momento ha hecho todos los pedidos por las vías correspondientes, incluso un recurso de amparo ante el que la jueza resolvió que quien me debe operar es salud pública. Ya pasaron todos los plazos y yo, como muchos más, sigo esperando. Me pregunto: ¿quién regula los seguros? En salud pública, después de un dictamen de la jueza, ¿siguen los tramites burocráticos? ¿Quién define que las víctimas de accidentes tengan que ir en una procesión de agonía golpeando puertas sin encontrar respuestas? ¡Es impotencia lo que siento! Por eso acudo a este medio que parece ser la ley hoy. Muchas veces leí cartas de lectores y siempre pensé cómo se llega a ese punto; pues hoy llegué a mi punto. Es que ya no sé qué hacer… el seguro, salud pública, la jueza, su dictamen… y ahora espero por el Ministerio de Salud. Siento dolor, abandono; el 26 de noviembre cumplí dos meses de estar tirada en una cama con la pierna rota, la verdad no sé cuánto más será que tengo que esperar o a quién más acudir. Sólo deseo que esto termine y que alguien regule los seguros, que siempre hacen abandono de sus responsabilidades y uno sigue pagando en tiempo y forma justamente para que, si tiene algún accidente, sea éste quien responda de manera urgente y no. Por favor, ¡que termine esto! Tengo escaras en el cuerpo, no puedo moverme y lo más terrible es que no puedo hacer más que esto: un reclamo público diciendo algo de lo mucho que siento, tratando de contar que no sólo perdí mis facultades normales de trabajo, desarrollo personal y demás, sino que además vivo la falta de coherencia al llamar a todos los que están en mi situación pacientes, cuando en este momento no es justamente lo que siento. Por favor, Sr. del Ministerio de Salud Pública, Sr. del seguro, Sra. jueza, entes reguladores si existen, ¡es inhumano esto! ¡No puede pasar! Tenemos que cambiar esta forma ineficiente de actuar ante los accidentes con lesiones graves. Los seres humanos no somos autos, chapas o motores que pueden esperar por el mecánico o chapista, somos personas víctimas de accidentes, enfermos graves que necesitamos atención urgente. Verónica Graciela Pezo, DNI 23.789.037 Cipolletti N de la R. Este diario se reserva el nombre de la aseguradora mencionado en la carta, el cual está a disposición de las autoridades que lo requieran.
Verónica Graciela Pezo, DNI 23.789.037 Cipolletti