España: rotunda negativa al “apartheid sanitario”
MADRID (AFP).- “No al apartheid sanitario”, rezaba una pancarta ante un gran hospital de Madrid, donde, como en otras ciudades de España, inmigrantes y personal médico protestaron contra la exclusión de los sin papeles de la salud pública, una medida que varias regiones se disponen a incumplir. “Esto es un acto de rebelión ante una ley totalmente injusta”, dijo Rodrigo Rojas, un peruano de 51 años que junto a cientos de otras personas se manifestó, entre estruendos de pitos y bocinas, ante el Hospital Gregorio Marañón de la capital. Comprometido en una política de rigor sin precedentes para intentar reducir el déficit público de 8,9% en 2011 a 6,3% este año, el gobierno conservador de Mariano Rajoy decidió en abril cerrar a partir del 1 de septiembre el acceso a los servicios gratuitos de salud pública a los inmigrantes irregulares. “El inmigrante en su momento ha significado mano de obra barata y ahora que ya no sirve lo mandan al camal (matadero)”, afirma Rojas, que llegó hace 15 años a España, donde fundó una pequeña empresa de construcción que quebró en 2009 como consecuencia del estallido de la burbuja inmobiliaria. Con la pérdida de su trabajo Rojas perdió el permiso de residencia y ahora se encuentra, como cientos de miles de otros indocumentados, sin acceso a la sanidad pública. “El gobierno de Rajoy hace esto para dificultar la vida en España de los inmigrantes”, denuncia Teresa, de 56 años, mientras protesta cubierta con una bandera de su país, Uruguay. Desde ayer, las personas que viven en España de forma irregular sólo tendrán acceso gratuito a la atención de pediatría, asistencia al embarazo y servicios de urgencias.
La mano de obra barata ya no sirve y la mandan al matadero, dicen los inmigrantes.