Esperanza de reunificación entre las dos Coreas
Nerviosismo en EE. UU. por el tema nuclear.
AP
SEÚL.- Un día después de recibir la inesperada noticia de la muerte del dictador comunista Kim Jong-il, las comunidades de refugiados norcoreanos en Seúl mostraron ayer expectativa sobre el futuro de la península de Corea y optimismo contenido ante la posibilidad de la reunificación.
Unos 22.000 desertores norcoreanos residen en Corea del Sur, muchos de ellos amparados por organizaciones que confesaron su convicción de que el fallecimiento de Kim Jong-il es el primer paso hacia la futura apertura y democratización del país más hermético del mundo.
El nuevo escenario modifica en forma radical los cálculos de Estados Unidos con respecto a Corea del Norte: después de esperar pacientemente un cambio en la política de armas nucleares de ese país asiático, ahora mira con preocupación la posibilidad de nuevos peligros.
Tras años de intermitentes esfuerzos para poner fin al programa nuclear norcoreano, Washington mantenía un bajo nivel de diálogo como una manera de desalentar futuras provocaciones, incluso aunque no se resolvieran los grandes problemas.
Estados Unidos debía decidir esta semana su participación en nuevas conversaciones y su posible ayuda alimentaria al Estado estalinista. Pero el escenario cambió completamente ante la perspectiva de que Corea del Norte ya no sea dirigida por un dictador recalcitrante sino por su joven e inexperto hijo.
Kim Jong-il, de 69 años, fue preparado durante 14 años como sucesor de su padre, Kim Il-sung, fundador del régimen. Pero Kim Jong-un, el heredero del fallecido dictador, es un veinteañero que según se cree carece de un firme apoyo en los círculos de poder.
“Kim Jong-il tomó la manzana que no cayó lejos del árbol. No eligió un sucesor que según él se apartaría radicalmente de su visión sobre Corea del Norte”, dijo un funcionario estadounidense bajo condición de anonimato.
El funcionario cree que Pyongyang tratará de imponer orden durante el período de luto y transición, pero lo que ocurra a largo plazo es más difícil de predecir.
“Mucho depende de si los centros de poder del régimen se unen en torno a Kim Jong-un, o ven este periodo de incertidumbre como una oportunidad para cambiar el equilibrio de poder interno”, dijo.
El hijo menor del dictador, Kim Jong-un, “tomará ahora el poder, pero en dos o tres años habrá grandes cambios en Corea del Norte, ya que mucha gente está cansada del régimen y ahora hay más influencias del exterior en el país”, indicó Peter Chung, portavoz de la organización “Justice for North Korea”.
El gobierno de Corea del Sur acoge a los refugiados surcoreanos a su llegada al país y les proporciona medios materiales y formativos necesarios para comenzar su nueva vida. (AP/DPA)