El alimento que nunca deberías guardar en la puerta de la heladera: pierde calidad mucho más rápido

La puerta es el sector que más cambios de temperatura sufre cada vez que se abre la heladera. Por eso, algunos alimentos pueden deteriorarse antes de tiempo si se almacenan allí.

Redacción

Por Redacción

La puerta de la heladera es el sector más cálido porque está expuesta al aire del ambiente cada vez que se abre.

La puerta de la heladera es el sector más cálido porque está expuesta al aire del ambiente cada vez que se abre.

Abrir la heladera parece un gesto insignificante, pero cada vez que lo hacemos la temperatura de la puerta aumenta durante algunos segundos. Ese cambio constante hace que no todos los alimentos puedan conservarse allí de la misma manera.

Aunque muchas personas aprovechan ese espacio para organizar la compra, los especialistas en seguridad alimentaria coinciden en que hay un producto que nunca debería guardarse en ese lugar: la leche.

¿Por qué no conviene guardar la leche en la puerta?


La leche necesita mantenerse a una temperatura estable para conservar su calidad y retrasar el crecimiento de bacterias.

La puerta de la heladera es el sector más cálido porque está expuesta al aire del ambiente cada vez que se abre. Esa variación puede parecer mínima, pero repetida varias veces al día reduce la capacidad de conservación de alimentos muy perecederos.

Fotos gentileza.-

Lo ideal es colocar la leche en uno de los estantes interiores, preferentemente en la parte del fondo, donde la temperatura permanece mucho más constante.

Otros alimentos que tampoco deberían ir allí


Además de la leche, conviene evitar guardar en la puerta:

  • Yogures.
  • Quesos frescos.
  • Crema de leche.
  • Carnes o pescados descongelados.
  • Embutidos abiertos.

Todos estos productos requieren una refrigeración estable para mantenerse en buen estado durante más tiempo.

¿Qué sí conviene guardar en la puerta?


Ese espacio está pensado para productos menos sensibles a los cambios de temperatura, como:

  • Bebidas.
  • Gaseosas y jugos.
  • Mermeladas.
  • Aderezos.
  • Salsas.
  • Encurtidos.
  • Manteca.

Estos alimentos toleran mejor las pequeñas variaciones térmicas que se producen durante el uso cotidiano de la heladera.

El error que muchos cometen


Uno de los hábitos más comunes es colocar la leche en el compartimento de la puerta apenas se llega del supermercado, simplemente porque parece el lugar más cómodo.

Sin embargo, ese pequeño gesto puede hacer que el producto pierda frescura antes de la fecha prevista, especialmente si la heladera se abre con frecuencia o hay varios integrantes en la casa.

Cómo organizar mejor la heladera


Para conservar los alimentos durante más tiempo, los especialistas recomiendan:

  • Guardar la leche y los lácteos frescos en los estantes interiores.
  • Evitar sobrecargar la heladera para que el aire frío circule correctamente.
  • No introducir alimentos calientes.
  • Mantener la temperatura entre 3 °C y 5 °C.
  • Abrir la puerta solo el tiempo necesario.

Abrir la heladera parece un gesto insignificante, pero cada vez que lo hacemos la temperatura de la puerta aumenta durante algunos segundos. Ese cambio constante hace que no todos los alimentos puedan conservarse allí de la misma manera.

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