ETA enterró la tregua asesinando a un militar en  el centro de Madrid

Un coche-bomba mató al coronel Pedro Blanco. La acción quiebra un año y medio sin víctimas del terror. Masivo repudio de organizaciones sociales y partidos.

Redacción

Por Redacción

  Madrid (EFE-DPA).- El grupo separatista vasco ETA concretó ayer su amenaza de retomar las armas con el asesinato de un teniente coronel en Madrid, acción que fue condenada por casi todos los partidos y grupos sociales, que salieron a las calles a repudiar el crimen.

La víctima fue el teniente coronel Pedro Antonio Blanco García, de 47 años y padre de dos hijos, quien murió poco después de las 8.00 de la mañana (local) al explotar un coche-bomba colocado por ETA en las inmediaciones de su domicilio, situado en un barrio de viviendas militares.

Su cuerpo salió despedido varios metros y murió en el acto. La fuerza de la explosión dañó cristales y tabiques de cuatro bloques de viviendas y al menos 14 automóviles adyacentes.

Cerca del lugar del atentado se encuentran el estadio del popular equipo de fútbol Atlético de Madrid y una escuela.

-“Mamá, es papá”, dijo uno de los hijos del militar al escuchar la noticia en la televisión, según un familiar de Blanco.

La explosión ocasionó también heridas leves a una niña de trece años y cuantiosos daños materiales en edificios y automóviles estacionados en la zona.

El asesinato de Blanco es el primero que ejecuta ETA desde que en diciembre pasado dio por concluido el alto el fuego que mantenía desde septiembre de 1998, y se produjo tras casi año y medio sin asesinatos de la organización. El último atentado cometido por el grupo terrorista tuvo lugar en junio de 1998, cuando mató al concejal del Partido Popular (PP) Manuel Zamarreño.

Con el asesinato de Blanco son ya 770 las personas que han perdido la vida desde que ETA comenzó su actividad terrorista en 1968, y eleva a 46 el número de militares que murieron en Madrid a causa de atentados .

Fuentes policiales informaron de que los separatistas accionaron el coche-bomba desde otro vehículo en el que se dieron a la fuga, y que luego explotaron tras abandonarlo. Las Fuerzas de Seguridad, que atribuyen al “comando de Madrid” la autoría del atentado, pusieron en marcha una operación para tratar de detener a los autores de la acción.

Inmediatamente después de conocerse la noticia del atentado se sucedieron múltiples manifestaciones de rechazo y dolor desde las fuerzas políticas y sociales contra del terrorismo.(ver aparte)

El gobierno español, por su parte, advirtió a ETA de que “se equivoca y jamás conseguirá sus objetivos con la violencia”.

El portavoz gubernamental, Josep Piqué, precisó que la “única respuesta (del Ejecutivo) a ETA es intentar detener a sus terroristas y evitar atentados”.

El presidente del gobierno, José María Aznar, aseguró que el Ejecutivo “no va a retroceder ni un ápice” para que ETA sepa las consecuencias de “su error” y pidió a los partidos políticos que adopten “compromisos prácticos” y “posiciones auténticas” frente a la banda terrorista.

En otra respuesta, el gobierno autónomo vasco dejó en suspenso el pacto de legislatura que mantienen desde hace ocho meses los grupos del Ejecutivo con HB hasta que la coalición “abertzale” (ultranacionalista) condene la actuación violenta de ETA. El objetivo del pacto era integrar al partido vasco radical en las instituciones democráticas. (ver aparte)

El atentado de ayer se produce en la misma semana en que el presidente del Gobierno español, José María Aznar, anunció la celebración de elecciones legislativas para el 12 de marzo.

La policía había abortado en las últimas semanas varios ataques terroristas en Madrid y el País Vasco y había detenido al menos a 7 dirigentes etarras.

La gente salió a las calles para repudiar el terror

Madrid (EFE).- Miles de personas salieron ayer a la calle en varias ciudades de España para condenar la vuelta de la organización terrorista ETA a las armas, unas horas después de que la banda terrorista, que mantuvo un alto el fuego de más de un año, asesinara en un atentado a un militar.

Para expresar su repudio por el atentado y por la vuelta de ETA al terrorismo, miles de personas en Madrid y en las ciudades vascas de San Sebastián, Bilbao y Vitoria, entre otras, respondieron a la convocatoria de la mayoría de los partidos políticos y los sindicatos para concentrarse.

En la capital española, unas 5.000 personas guardaron varios minutos de silencio en señal de duelo. Después, el presidente de Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, leyó un manifiesto titulado “Por la Paz, ETA no”, con palabras de condolencia y de pésame para la familia del militar fallecido. Ibarra expresó en el manifiesto el deseo de unidad de todos los ciudadanos, instituciones y partidos políticos en defensa de los derechos humanos “para que quede marcada claramente la línea de separación entre demócratas y terroristas como primer paso para un verdadero proceso de paz”.

En las ciudades vascas, donde la coalición independentista Euskal Herritarrok (EH) convocó manifestaciones simultáneas a las promovidas por el gobierno regional, se registraron algunos incidentes cuando la policía trató de impedir que los manifestantes de EH desplegaran pancartas a favor del traslado de presos vascos, de la independencia y de ETA.

También en la localidad vasca de Ermua -de donde era el concejal del PP Miguel Angel Blanco, que ETA asesinó en julio de 1997-, unos 2.000 vecinos se manifestaron bajo el lema “ETA, no”, en señal de condena por el asesinato del teniente coronel Blanco García.

La manifestación, convocada por todos los partidos representados en el ayuntamiento, excepto EH, estuvo encabezada por el alcalde, el socialista Carlos Tororika, y concejales del Partido Socialista (PSOE), del Partido Popular (PP), del Partido Nacionalista Vasco (PNV) y de Izquierda Unida (IU).

El alcalde se dirigió a los congregados para subrayar la necesidad de “volver a decir a ETA que queremos vivir en paz”.

Otros varios miles de personas participaron en otras concentraciones silenciosas en Pamplona, Zaragoza, Soria o Sevilla.

Los gobiernos regionales, los partidos políticos, los sindicatos, universidades y diversas organizaciones sociales han convocado manifestaciones de repudio contra ETA para este fin de semana .


  Madrid (EFE-DPA).- El grupo separatista vasco ETA concretó ayer su amenaza de retomar las armas con el asesinato de un teniente coronel en Madrid, acción que fue condenada por casi todos los partidos y grupos sociales, que salieron a las calles a repudiar el crimen.

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