“Final de una tragedia y comienzo de mucho dolor”

Por Redacción

Momentos antes de las 20 del 12 de agosto pasado ha terminado la búsqueda y el rescate angustiante de todos los seres que quedaron sepultados en esa gran tragedia que ocurrió en Rosario. Cuántas personas trabajaron a destajo durante poco más de una semana: bomberos, rescatistas que vinieron de otros lados, colaboradores que con sus manos trataron de ir abriendo y despejando lugares para encontrar a las víctimas. En estos días sufrieron muchas personas: los que estaban lastimados entre los hierros retorcidos y trozos de mampostería, los familiares que se fueron enterando y pensaban dónde estarían sus seres queridos, los bomberos y rescatistas que debían trabajar contra reloj para tratar de rescatar a todos los que pudieran, los vecinos y demás habitantes de la ciudad que se fueron enterando de a poco y colaborando con lo que fuere. La gente que veía por televisión las imágenes que iban mostrando la tragedia y también los que pudieron ser rescatados y ayudados por todo ese grupo de gente. Personas que colaboraron en toda esa hecatombe impensada que se produjo de repente, de un instante a otro, personas que estaban dentro del edificio y pudieron salir pensando en los que quedaban dentro, pensando en sus viviendas, departamentos destruidos que tenían ante sus ojos, sin poder recuperarse de todo lo que estaban viviendo. Los que no llegaron a darse cuenta de lo que pasó habrán emprendido el viaje sin retorno y habrán sido recibidos por Dios, el ser supremo que todo lo ve y que llegado el momento decide el destino de cada uno. Ha sido todo tremendo, espantoso. ¿Quiénes habrán sido los culpables?, pero con saberlo no se inhibe ni se saca el dolor de los que quedaron. Quiera Dios que reciban el descanso definitivo los que partieron y los que quedaron reciban de Él el consuelo necesario para seguir adelante. Dios proteja a todos los que llevaron a cabo esa tarea y que recibieron de quienes estaban allí el aplauso sostenido por el difícil trabajo realizado, ese aplauso que les permitió sacar de su interior las lágrimas y angustias que llevaban dentro. Alicia Otero DNI 2.442.822 Bariloche

Alicia Otero DNI 2.442.822 Bariloche