Fiscal opositora a Maduro queda al borde de la destitución
La fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega, la funcionaria chavista de mayor rango que se rebeló contra el presidente Nicolás Maduro, rechazó comparecer ayer ante la máxima corte de justicia y estaba a las puertas de su destitución.
“No acudí, no voy a convalidar un circo que teñirá nuestra historia con vergüenza y dolor y cuya decisión está cantada”, anunció Ortega ante la prensa en el Ministerio Público, acompañada de fiscales y otros colaboradores.
En ausencia de la fiscal, la Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) –acusado de servir al gobierno– celebró una audiencia de casi tres horas y se acogió a un lapso de cinco días para determinar si cometió “faltas graves” para su remoción.
“No he cometido delitos ni faltas y no me someteré a este tribunal inconstitucional e ilegítimo”, sentenció Ortega, quien aseguró que buscan callarla para que no siga diciendo “verdades como que en Venezuela hay una ruptura del orden constitucional”.
Ante los magistrados, el diputado oficialista Pedro Carreño argumentó su solicitud de antejuicio de mérito contra la fiscal, a quien acusa de “mentir” al afirmar que no avaló la elección de 33 magistrados hecha en 2015 por el anterior Parlamento de mayoría chavista.
“Ella le vendió el alma al diablo (…) tuvo precio, le pasó como traidora lo mismo que a Judas, que lo compraron por 30 monedas de plata”, dijo Carreño, en la sesión por el defensor del Pueblo, Tarek William Saab, y el contralor Manuel Galindo, ambos chavistas.