Fiscal pidió nuevas medidas para esclarecer el homicidio
Estricta reserva sobre los avances de la investigación judicial que todavía no dio con el arma ni con el móvil del asesinato del policía.
CRIMEN DEL SARGENTO
Cinco días después del homicidio del sargento Luciano Churrarín, las sospechas y las dudas abundan. Y las certezas se mantienen en estricta reserva para no generar sorpresas en el avance de la investigación que llevan adelante el juez de Instrucción, Martín Lozada y el fiscal Marcos Burgos.
Este viernes fuentes de Tribunales informaron que el fiscal pidió nuevas medidas de prueba que ya fueron autorizadas por el magistrado y que comparezcan otros testigos a declarar.
Lozada ayer viajó a Buenos Aires y se desconoce si hubo alguna definición en relación a la causa que por el momento tiene dos sospechosos: un joven de 21 años y un chico de 15.
El primero está detenido en el penal 3, mientras que el adolescente está alojado en una institución para chicos en conflicto con la ley ubicada en otra provincia, al cuidado del Ministerio de Desarrollo Social de la provincia.
La Brigada de Investigaciones de la Comisaría 28 sigue tratando de encontrar el arma que usaron para el homicidio del sargento. El arma es clave para el cotejo con el proyectil calibre 22 que extrajeron del cuerpo de la víctima.
Tampoco se ha podido ubicar a dos jóvenes que supuestamente prestaron colaboración al autor de los disparos.
Churrarín, de 33 años, fue atacado el lunes alrededor de las 15.15 por dos o tres jóvenes cuando caminaba por la calle Onelli al 1600 de esta ciudad. Estaba de franco y no portaba su arma reglamentaria.
Todo indica que hubo una fuerte discusión con los jóvenes que lo interceptaron y uno de ellos sacó un revólver y disparó por lo menos dos veces en virtud de las heridas que determinó la autopsia. Tras el ataque, los autores escaparon.
El policía caminó unos metros y se desplomó en Onelli casi Rosales. Fue asistido por vecinos y luego una ambulancia lo trasladó hasta al hospital zonal, donde murió a las 16.40.
El hecho estremeció a la Policía. Durante la madrugada del martes se realizaron allanamientos en domicilios de los barrios Levalle y Ayelén donde detuvieron a tres jóvenes. Horas después, Lozada dispuso la libertad de un sujeto de 31 años que ni siquiera fue imputado. Lozada liberó el jueves por falta de mérito a otro joven de 25, aunque sigue vinculado a la causa penal.
El juez, sin embargo, rechazó el pedido de excarcelación que hizo la defensora particular del joven de 21. Los investigadores tratan de arma el rompecabezas de la investigación para encontrar las pruebas que permitan sostener la acusación en contra de los dos sospechosos.
No saben el motivo del ataque al sargento. Algunos investigadores creen que no fue una emboscada sino que el encuentro entre los agresores y el sargento fue casual, pero había una cuenta pendiente entre los protagonistas. Una fuente judicial explicó que la prioridad es determinar el autor de los disparos contra Churrarín, cuyos restos fueron sepultados esta semana en General Conesa. La víctima tenía dos hijos pequeños.
DeBariloche