Francisco: “En lugar de rezar mucho hay que ser un testimonio vivo”

Al terminar este día, el papa realiza una lectura del Evangelio para el inicio del Vía Crucis en la playa de Copacabana.

Por Redacción

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“No hay que rezar mucho sino ser un testimonio vivo”, aconsejó hoy el papa Francisco a los jóvenes representantes de varios países que almorzaron hoy con él en Río de Janeiro, en representación de los católicos que participan de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).

“Nos hizo preguntas y algunos de nosotros lloramos. ¿Por qué estamos comiendo con el papa mientras hay gente muriéndose de hambre? (…) Cristo vive dentro de la gente. No hay que rezar mucho sino ser un testimonio vivo. Le agradezco al papa Francisco por su orientación”, dijo Thomson Philip, de Nueva Zelanda.

Contó que cuando recibió por correo electrónico la confirmación de que era uno de los elegidos para almorzar con Francisco en Río “casi me desmayé”.

Agregó que el papa les pidió en a los angloparlantes que hablaran despacio para que todos los jóvenes presentes -de Argentina, Australia, Colombia, Francia, Estados Unidos, México, Nueva Zelanda, Portugal, Rusia y Sri Lanka- pudieran entender lo que se decía.

“Escuchó nuestros testimonios y tuvimos oportunidad de hacerle preguntas y las contestó todas. Nos pidió que actuáramos en nuestras comunidades”, contó.

Previamente, Francisco reiteró su llamado a cuidar a los ancianos y a fomentar el diálogo de éstos con los jóvenes, al destacar el valor de la familia durante el rezo del Ángelus que realizó desde el balcón del palacio arzobispal de Río de Janeiro, frente al cual se congregaron miles de personas.

Tras explicar el sentido de la oración mariana, invitó a recitar el Avemaría y explicó que hoy es la fiesta de los santos Joaquín y Ana, que según la tradición católica fueron los abuelos de Jesucristo.

“Qué precioso es el valor de la familia, como lugar privilegiado para transmitir la fe”, subrayó.

“Qué importantes son en la vida de la familia para comunicar el patrimonio y humanidad y de fe que es esencial para toda sociedad”, agregó.

El Papa instó a los fieles presentes allí a saludar a los abuelos y recordó que el documento de Aparecida, que lo tuvo como presidente del Comité Redactor en 2007, sostiene que “niños y ancianos construyen el futuro de los pueblos. Los niños porque llevarán adelante la historia, los ancianos porque transmiten la experiencia y la sabiduría de la vida”.

“Esta relación, este diálogo entre las generaciones, es un tesoro que tenemos que preservar y alimentar. En estas Jornadas de la Juventud, los jóvenes quieren saludar a los abuelos. Los saludan con todo cariño y les agradecen el testimonio de sabiduría”, reiteró en medio de aplausos.

Al término de la oración a la Virgen, el Papa saludo en el mismo balcón a miembros del Comité Organizador, entre ellos el responsable de Comunicaciones de la JMJ, el tucumano Benjamín Paz Vermal.

DyN