Francisco rechazó la despenalización de drogas

En la capilla de Aparecida pidió un mundo más “justo y solidario”.

Por Redacción

APARECIDA.- El papa Francisco rechazó ayer la sed de poder y dinero y las propuestas de despenalización del uso de drogas, en una intensa jornada iniciada en el santuario brasileño de Aparecida, al que prometió regresar en el 2017, y que culminó en Río de Janeiro.

Durante la liturgia celebrada en la Basílica de Aparecida, interior de Sao Paulo, donde tuvo su primer contacto directo con los fieles, Francisco instó a los cristianos a no dejarse seducir por “ídolos pasajeros”, como el dinero, el éxito, el poder y el placer.

También pidió a los cristianos que transmitan a los jóvenes “los valores que los hagan artífices de una nación y de un mundo más justo, solidario y fraterno”. Según el pontífice, para ello hay que adoptar “tres sencillas actitudes: mantener la esperanza, dejarse sorprender por Dios y vivir con alegría”.

“Nunca perdamos la esperanza”, pidió Francisco, quien agregó que el mal “existe en nuestra historia, pero no es el más fuerte”. “El más fuerte es Dios, y Dios es nuestra esperanza. Es cierto que hoy en día, todos un poco, y también nuestros jóvenes, sienten la sugestión de tantos ídolos que se ponen en el lugar de Dios y parecen dar esperanza: el dinero, el éxito, el poder, el placer”, enumeró.

Agregó que muchas veces “se abre camino en el corazón de muchos una sensación de soledad y vacío que lleva a la búsqueda de compensaciones, de estos ídolos pasajeros”, pero aclaró que no son estos “ídolos pasajeros” la respuesta a los problemas. “Los jóvenes no solo quieren cosas”, enfatizó.

Similar defensa de valores realizó más tarde en Río, al rechazar enfáticamente la despenalización del consumo de drogas como forma de lucha contra “la plaga del narcotráfico”.

“No es la liberación del consumo de drogas, como se está discutiendo en varias partes de América Latina, lo que podrá reducir la propagación y la influencia de la dependencia química”, dijo el pontífice al inaugurar simbólicamente un centro de recuperación de dependientes químicos en Río de Janeiro.

“Es preciso afrontar los problemas que están a la base de su uso, promoviendo una mayor justicia, educando a los jóvenes en los valores que construyen la vida común, acompañando a los necesitados y dando esperanza en el futuro”, sostuvo.

El papa argentino afirmó que la lucha contra la dependencia química es una de las situaciones “que necesitan atención, cuidado, amor”, pero que estas situaciones se enfrentan con el hecho de que “lo que prevalece con frecuencia en nuestra sociedad es el egoísmo”.

El momento más emotivo de su tercer día de estancia en Brasil, donde comandará hasta el domingo la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), fue en Aparecida, donde se salió del programa, habló a los cerca de 200.000 fieles en español y con un discurso improvisado y distendido prometió regresar al santuario en el 2017, cuando se cumplen 300 años del hallazgo de la imagen de la Virgen patrona del país. (DPA)