Gobierno iraquí aplaza ofensiva para evitar ira sunnita
BAGDAD.- El gobierno iraquí aplazó una ofensiva a gran escala para arrebatar dos ciudades clave a Al Qaeda por el temor de que la muerte de civiles pueda incitar la ira de los sunitas y hacer que los líderes tribales moderados se pongan del lado de los extremistas, dijeron el jueves analistas y funcionarios militares. Más violencia estalló este día en Bagdad, donde un atacante suicida mató a 21 personas en un centro de reclutamiento del ejército en un claro intento por desmoralizar a los militares. La explosión ocurrió en momentos en que el grupo internacional de derechos humanos, Human Rights Watch, señaló que las fuerzas militares iraquíes parecen haber abierto fuego indiscriminado de mortero contra zonas civiles en su campaña para retomar el control de las ciudades de Faluya y Ramadi. La semana pasada, combatientes de Al Qaeda invadieron partes de estas dos ciudades en la provincia de Ambar, de mayoría sunita, tomando el control de las estaciones de policía y puestos militares, liberando prisioneros y levantando sus propios retenes. Estados Unidos, cuyas tropas lucharon sangrientas batallas en esas ciudades, ha descartado el envío de militares, pero ha estado entregando misiles para reforzar a las fuerzas iraquíes. El gobierno está acelerando el envío de más misiles estadounidenses y 10 aviones teledirigidos (también llamados drones), pero es posible que estos tarden semanas en arribar. Estados Unidos invadió Irak en 2003 y se retiró en 2011. Ambos países intentaron pero no lograron ponerse de acuerdo para mantener al menos a varios miles de soldados estadounidenses en Irak para labores de seguridad. (AP)
BAGDAD.- El gobierno iraquí aplazó una ofensiva a gran escala para arrebatar dos ciudades clave a Al Qaeda por el temor de que la muerte de civiles pueda incitar la ira de los sunitas y hacer que los líderes tribales moderados se pongan del lado de los extremistas, dijeron el jueves analistas y funcionarios militares. Más violencia estalló este día en Bagdad, donde un atacante suicida mató a 21 personas en un centro de reclutamiento del ejército en un claro intento por desmoralizar a los militares. La explosión ocurrió en momentos en que el grupo internacional de derechos humanos, Human Rights Watch, señaló que las fuerzas militares iraquíes parecen haber abierto fuego indiscriminado de mortero contra zonas civiles en su campaña para retomar el control de las ciudades de Faluya y Ramadi. La semana pasada, combatientes de Al Qaeda invadieron partes de estas dos ciudades en la provincia de Ambar, de mayoría sunita, tomando el control de las estaciones de policía y puestos militares, liberando prisioneros y levantando sus propios retenes. Estados Unidos, cuyas tropas lucharon sangrientas batallas en esas ciudades, ha descartado el envío de militares, pero ha estado entregando misiles para reforzar a las fuerzas iraquíes. El gobierno está acelerando el envío de más misiles estadounidenses y 10 aviones teledirigidos (también llamados drones), pero es posible que estos tarden semanas en arribar. Estados Unidos invadió Irak en 2003 y se retiró en 2011. Ambos países intentaron pero no lograron ponerse de acuerdo para mantener al menos a varios miles de soldados estadounidenses en Irak para labores de seguridad. (AP)
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