Gobierno mexicano ocupa violenta ciudad
CIUDAD DE MÉXICO/APATZINGÁN.- Fuerzas federales mexicanas en vehículos artillados y patrullas tomaron ayer el control de la seguridad en la ciudad de Apatzingán, feudo del cártel de Los Caballeros Templarios, y otros poblados, en un ambiente tenso con grupos de autodefensa por la orden de desarmarlos. Militares y policías federales se apostaron en el centro de Apatzingán y resguardaron el ayuntamiento, un día después de que el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto anunciara una estrategia federal para frenar la violencia en esta región del oeste de México. Otra de las primeras acciones fue comenzar con el desarme de los grupos ciudadanos que se levantaron en armas hace un año contra el crimen organizado, lo que derivó en al menos un enfrentamiento con personas que se resistían al desarme, con un número extraoficial de dos a cuatro muertos. La Secretaría de la Defensa Nacional no ha dado por el momento información oficial, pero algunos medios mexicanos, que citaron fuentes militares, confirmaron dos muertes. Un portavoz de las guardias comunitarias, Estanislao Beltrán, dijo que cuatro personas, entre ellos una niña de 11 años, murieron por disparos de militares en un carretera cerca del poblado de Antúnez cuando intentaron impedir el desarme. Beltrán dijo que unos 3.000 pobladores sin armas bloquearon el paso de un convoy militar y que, después de tres horas de negociaciones, el Ejército disparó “a gente civil que salió únicamente a pedir que les regresaran las armas”. La tensión ha ido en aumento en la región de Tierra Caliente de Michoacán en los últimos días, después de que las autodefensas empezaron a ocupar diferentes poblados para tomar la seguridad en sus manos. (DPA)
AP