Gran Bretaña lidera a los “cinco rebeldes”

Por Redacción

BRUSELAS (AFP) – Cinco países europeos, entre ellos Gran Bretaña, advirtieron que vetarán una reforma de los Tratados ante el temor de que las normas atenten contra sus intereses, o de quedar excluidos en la nueva Europa a dos velocidades que dibujan Francia y Alemania. Y otros como España dicen claramente que aceptan las nuevas reglas de juego: si va a haber dos Europas, habrá que quedar en la primera lista. La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, han propuesto a la cumbre europea una reforma de los Tratados que incluye la imposición de sanciones automáticas a los infractores que violen el techo de déficit europeo: el 3% de su PIB y el 60% de deuda. Pero para lograr que esta medida sea adoptada, Alemania y Francia creen que es más realista limitar la reforma del tratado a los 17 países de la unión monetaria, y dejar la puerta abierta para el que quiera sumarse. París y Berlín proponen además reuniones mensuales de los países de la Eurozona mientras dure la crisis. El plan del tándem francoalemán pretende que el Tribunal de Justicia Europeo vigile el cumplimiento de esta nueva regla de oro, que deberá figurar en la Constitución de cada país. Por otro lado, el presidente de la Unión Europea, Herman Van Rompuy, junto al jefe de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, proponen un pacto fiscal que contempla dos vías para los cambios de tratados: una vía rápida a través de la reforma de un protocolo del Tratado de Lisboa, que evitaría la ratificación parlamentaria de los 27 países, y otra mediante modificaciones en un artículo que, en cambio, necesitará el aval de los Estados. Gran Bretaña, Polonia, Suecia, Finlandia y Rumania ya han puesto el grito en el cielo contra el plan franco-alemán de reforma. El primer ministro británico, David Cameron, amenazó con oponer su veto a un cambio de tratados de la Unión Europa (UE) que no tenga en cuenta los intereses de su país. Presionado por el ala más euroescéptica de su partido, insistió en que no firmará ningún tratado que implique a los 27 países a menos que contenga garantías para el distrito financiero. También Suecia advirtió que “No daremos un apoyo a una reforma de los tratados”, dijo el mandatario Fredrik Reinfeldt.