“Homenaje a un hombre necesario”

Por Redacción

A 31 años de la muerte de Arturo Umberto Illia quiero hacer míos y compartir con todos fragmentos del discurso pronunciado por Raúl Alfonsín al cumplirse el 25 aniversario del fallecimiento del expresidente, como un sincero homenaje a un hombre necesario a la hora de buscar ejemplos y conductas que nos guíen en la consolidación de nuestra joven democracia y la construcción de una sociedad mejor para todos. Es que la vida y la obra de don Arturo Illia son patrimonio de los argentinos, sea cual fuere el partido al que pertenezcan o con el que simpaticen. Desde luego que los radicales estamos orgullosos de él; desde luego que le profesamos veneración. Pero si trabajó siempre desde nuestro partido, no lo hizo apenas para los radicales. Trabajó para el pueblo entero, para el adelanto político y el progreso social del pueblo entero, sin reparar en banderas o credos. A nadie consideraba enemigo. Buscaba y predicaba con su incansable sentido de la docencia, respeto por el adversario. Sabía que el diálogo no planteaba la homogeneización, así como que la democracia necesita de disensos. Pero comprendía que necesita también, y fundamentalmente, consensos especiales capaces de extraer de la competencia política aspectos fundamentales vinculados a políticas de Estado. Sostenía que el derecho a las libertades individuales se relativiza si dejamos de preocuparnos por la igualdad. Igualdad política que supone distribución económica y distribución del conocimiento. Afirmaba que nadie podía dudar de que la educación desempeña un papel central en la construcción de una sociedad democrática, solidaria y moderna. Paciente, firme, empeñoso, lúcido, soportó las andanadas de la crítica y los embates de la oposición. Le importaba sobremanera la unión nacional y el bienestar del pueblo, y a estos fines superiores consagró la misma dedicación, el mismo celo y las mismas dotes de político y estadista que había demostrado en sus anteriores gestiones públicas. Creo que éste es el mensaje para hoy de don Arturo: la necesidad, no solamente de hacer buenos gobiernos, sino la necesidad de hacer docencia de la democracia. Por eso en estos días que vivimos, donde hemos alejado ya definitivamente el fantasma de los golpes de Estado; en estos días que vivimos, donde por encima de nuestras lógicas discrepancias requerimos un absoluto marco de respeto por las instituciones de la democracia para desarrollar dignamente nuestra vida institucional; en el marco también de discusiones que a veces son agrias, debemos recoger ese mensaje para proclamar sin distinción de partidos políticos que, por encima del acierto o del error del gobierno, lo que interesa a los argentinos es una lucha permanente por el Estado de derecho, por la calidad de las instituciones de la Nación, por el debido proceso y por la dignidad de los hombres. Hemos aprendido muy duras lecciones y estamos absolutamente persuadidos de que solamente a través de las instituciones de la democracia es como vamos a afianzar la posibilidad de la justicia y de la paz en nuestra patria. Arturo Illia nos dejó su mensaje de paz, de austeridad, su sentido exquisito del respeto por la personalidad humana, y casi por obligación debemos transitar ese camino, exactamente ese camino, para hacer la Argentina que nos merecemos. Querido don Arturo, muchos años después, en un nuevo milenio, así seguimos entendiéndolo. Muchas gracias por lo que hizo, por lo que nos enseñó y por el legado democrático que perdurará, por más tiempo que la vida de nuestros corazones, en las profundidades de la vocación patriótica de los argentinos. A 31 años de su muerte, su ejemplo y su memoria os alientan a seguir luchando por la verdadera “revolución democrática” a la que entregó sus mejores esfuerzos. ¡Arturo Illia presente! Juan José Gutiérrez, DNI 16.702.914 San Martín de los Andes

Juan José Gutiérrez, DNI 16.702.914 San Martín de los Andes