Imputan por coacción a un hombre que hostigaba a una mujer
Según la acusación, la llamaba, le enviaba mensajes de Whatsapp y hasta se presentaba en su trabajo.
Un joven que persiguió durante semanas a una exnovia con mensajes telefónicos, llamadas y amenazas directas -incluso en su lugar de trabajo- fue acusado del delito de coacción y permaneció detenido durante varias horas hasta que la Justicia lo liberó ayer a pedido de la defensa, aunque con la severa prohibición de mantener cualquier contacto con la víctima.
La información brindada por el Poder Judicial identifica al imputado como Maximiliano Campobassi, quien ya carga con otra causa por amenazas, cometidas en una circunstancia similar.
La jueza de garantías Romina Martini presidió la audiencia de formulación de cargos contra Campobassi, de la que participaron también el fiscal Tomás Soto y el defensor particular Sebastián Arrondo.
Según la descripción de los hechos, el imputado habría hostigado a la joven a través de llamadas, mensajes y “también de manera personal, concretamente presentándose en el lugar de trabajo” de ella, con la intención de coaccionarla, es decir que “intentó obligarla a realizar determinadas acciones bajo la amenaza se sufrir un mal grave o inminente”. Las presiones se habrían extendido durante al menos dos semanas, entre el 7 y el 21 de agosto.
El fiscal fundó la formulación de cargos con los dichos de la víctima y capturas de pantalla del teléfono que dan cuenta del hostigamiento.
La jueza Martini evaluó que el episodio denunciado “constituye el delito de coacción”, estableció un plazo de dos meses para la investigación y le otorgó la libertad al acusado, aunque con la prohibición de acercamiento “por cualquier medio” a su expareja, “como así también la prohibición de transitar por lugares habituales, que por sus ocupaciones realiza la mujer víctima”.