Indonesia: batalla campal entre inmigrantes deja 100 muertos
Refugiados rohingyas y bangladesíes se enfrentaron con hachas, cuchillos y fierros en medio de la escasez.
AP
LANGSA, INDONESIA (AFP) – Al menos cien personas murieron en sangrientos choques entre rohingyas de Birmania y migrantes de Bangladesh, armados con hachas, cuchillos y barras de metal, en un barco varado frente a las costas de Indonesia, relataron sobrevivientes de ambos grupos. La violencia estalló cuando comenzaron a escasear el agua y la comida, relataron supervivientes exhaustos, muchos de ellos con marcas de golpes y heridas, instalados en un campamento en la provincia de Aceh. Algunos de los supervivientes hablan de hasta 200 muertos. Al menos 2.000 migrantes acuciados por el hambre y la violencia se encuentran atrapados desde hace varias semanas en barcos frente a las costas de Birmania, informó la ONU, en tanto Indonesia pidió un esfuerzo regional para hacer frente a esta crisis. Mafias de traficantes de personas abandonaron sus cargamentos humanos procedentes de Birmania y Bangladesh frente a las costas del sudeste asiático, o los dejó a la deriva en el mar, puesto que una ofensiva tailandesa cortó sus rutas habituales. Casi 3.000 migrantes rohingya procedentes de Myanmar y Bangladesh han desembarcado en Indonesia, Tailandia y Malasia en los últimos días, tras haber sido abandonados en el mar. Se estima que otros miles de personas navegan sin rumbo, con muy pocos víveres. Muchos de los supervivientes de la masacre se salvaron porque saltaron al agua cuando estallaron los encarnizados enfrentamientos y fueron socorridos por pescadores locales, que los llevaron hasta la costa. Los rohingyas y los bangladesíes se acusan mutuamente de haber iniciado los enfrentamientos. “De repente los bangladesíes salieron de la cubierta y atacaron a todos los que estaban en la parte superior del barco,“ dijo un migrante rohingya, Asina Begun, de 22 años, instalado en Langsa, donde se encuentra la mayoría de los migrantes. “Los que querían salvar sus vidas tuvieron que saltar al mar, pero mi hermano no pudo. Cuando lo encontraron, lo golpearon, lo degollaron y lo arrojaron al mar”, afirmó Begun. En cambio, testigos bangladesíes dijeron que los rohingya, una minoría musulmana perseguida en Birmania, eran favorecidos por el capitán del barco, que les daba casi toda el agua y la comida, y que fueron atacados cuando pidieron compartir los víveres.