“Isa”, el chico rapero que soñaba con jugar en Boca

El fútbol era una de las pasiones de Isaías Railef, contaron sus amigos que quisieron que se llevara a su tumba un trofeo, varias medallas y una pelota.

Por Redacción

MUERTE DEL ADOLESCENTE

Por Jorge Villalobos

Llovió con intensidad el miércoles sobre Bariloche, pero Isaías no quiso perderse al entrenamiento. No le gustaba faltar. Quería jugar la próxima fecha del torneo de fútbol y sabía que para estar entre los titulares del equipo había que esforzarse. “Isa”, como le decían sus amigos, jugaba en la categoría 2000 del Club Lera, que recién se conformó hace dos años con chicos de uno de los barrios más populares y tradicionales de esta ciudad. El fútbol era una de sus pasiones; el rap, la otra.

El chico de 15 años soñaba con jugar en la primera del equipo de Boca y con incursionar en la música. Sus amigos del Club Lera recordaban que eligió estudiar en el CEM 20 justamente porque dictaban talleres de rap.

Pero una certera puñalada terminó con los sueños de Isaías Railef. Un compañero de colegio empuñó un frío puñal minutos antes de las 13 del lunes y se lo clavó en el pecho. Isaías cayó herido de muerte en la vereda de la calle Anasagasti, casi Beschtedt, a escasos metros del CEM 20.

El drama ocurrió frente a un grupo numeroso de estudiantes, que habían formado una ronda para observar una pelea entre dos estudiantes del CEM 20. El agresor, de 13 años, se desprendió del puñal que quedó en el lugar y escapó corriendo, mientras Isaías se desplomaba ensangrentado.

Sus compañeros de primer año del CEM 20, amigos y docentes lo despidieron este martes (21/04). Portaban algunos claveles blancos que agitaron al viento cuando el vehículo de la cochería avanzó con el ataúd con los restos hasta la localidad de Chimpay, distante a casi 600 kilómetros de Bariloche.

“Nosotros somos una familia y se nos fue un hermano”, lamentó Leandro. Sus compañeros del Club Lera asintieron. Casi todos fueron a despedir a “Isa”. Los chicos quisieron que su amigo se llevara hasta Chimpay el trofeo del subcampeonato, que obtuvieron el verano pasado, algunas medallas y una pelota.

El ayudante técnico Fabián Makarow no aguantaba el dolor. “Acá hay dos víctimas”, repetía. Los chicos recordaron que “Isa” llegó a principios de 2014 a Bariloche a vivir con sus dos hermanos mayores y su cuñada en el barrio Lera. Arribó a esta ciudad para estudiar. Quería tener más oportunidades. Su madre se quedó en Chimpay al cuidado de otros hermanos menores. Su padre murió hace algunos años.

“No fumaba, no tomaba, era muy tranquilo”, recordó Gonzálo, que conoció en séptimo grado a “Isa” y lo invitó a jugar en el club.

Algunos de amigos aseguraron ayer que el fin de semana, Isa les dijo a sus hermanos que “tenían que ser fuertes para todo lo que pase”. El mensaje los desconcertó. El chico se mostraba feliz porque estaba de novio.

Sus amigos se quedaron con el recuerdo del “Isa” sonriente, el “9 goleador”, el chico de los auriculares enormes, que escuchaba rap todo el tiempo. El grupo “Fuerte Apache” era su favorito.

“Esto es para los pibes, guacho…Dicen que siempre llueve, cuando muere un pibe bueno, porque los ángeles lloran si otro guacho se va al cielo…”, dicen las primeras líneas de la canción “Queridos amigos”. Los chicos del equipo aseguraron que el fin de semana llevarán una bandera con su nombre y saldrán a la cancha a jugar por “Isa”.

DeBariloche


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