Islamistas en una encrucijada

Por Redacción

Análisis

Menos de dos años después de lograr varias victorias electorales, los Hermanos Musulmanes se han visto sacudidos por el golpe de Estado del Ejército contra Morsi, que fue recibido con entusiasmo en la calle. “Los Hermanos estaban convencidos de que la calle estaba con ellos, de que todo Egipto les respaldaba y de que cualquiera que se opusiera a ellos o les criticase era un vestigio del viejo régimen”, explicó Mohamed Abu Rumman, del Centro de Estudios Estratégicos de la Universidad de Jordania. “Ahora son conscientes de que no sólo una gran parte de los egipcios no los apoyaba, sino que se oponía y no confiaba en ellos”, agregó. Para los analistas, la creciente oposición a los Hermanos Musulmanes está relacionada con el sentimiento de complacencia en el movimiento islamista desde que se aseguraron la mayoría parlamentaria y la presidencia, malinterpretando que el éxito en las urnas suponía un apoyo generalizado. Una de las primeras pruebas a las que se enfrenta ahora la Hermandad es el arresto de líderes y su respuesta al derrocamiento de Morsi. Por ahora, han rechazado conciliar con el nuevo presidente, Adli Mansur.