Israel despide a Sharon, los palestinos celebran
Miles de personas participaron del funeral del exprimer ministro, quien murió el sábado. En Cisjordania y en la Franja de Gaza lo recordaron como responsable de la masacre de civiles.
JERUSALEN (DPA).- En silencio y con recogimiento, los israelíes desfilaron ayer ante el féretro del exprimer ministro Ariel Sharon, fallecido el sábado a los 85 años y después de pasar los último ocho en coma. El ataúd, envuelto en una bandera israelí, permaneció expuesto durante seis horas fuera de la Knesset, el edificio del Parlamento en Jerusalén. Nadie rompió a llorar o cayó inconsciente. Y es que la muerte de Sharon –ocho años y una semana después de caer en coma– no fue una sorpresa. El ex mandatario fue odiado y admirado, por un lado por la fuerte ofensiva contra los palestinos en Cisjordania y la Franja de Gaza en medio de una ola de atentados suicidas, pero también por llevar a cabo uno de los más difíciles movimientos de Israel: la retirada unilateral de Gaza en 2005. Sharon contribuyó a conformar la historia del país desde la fundación del Estado israelí, en 1948, primero como joven soldado, después como teniente general liderando batallas cruciales y finalmente como ministro y primer ministro. “Estoy aquí porque amaba a Sharon”, asegura Sharon Vaknin, de 31 años, a quien sus padres pusieron ese nombre en honor al entonces ministro de Defensa. “Admiro al héroe de guerra y al político”, dice Vaknin, que a su vez llamó Ariel a su hijo, como nuevo homenaje al mandatario. Orel, de 23 años, acudió a despedirse de Sharon porque respetaba su fuerte personalidad. “No estoy de acuerdo con todo lo que hizo, especialmente la retirada de Gaza, porque tenía muchos amigos que vivían allí”, afirma esta joven de derechas en referencia a la evacuación forzosa de colonos de la Franja en 2005. En realidad, la mayor parte de israelíes consideran a estas alturas que la salida unilateral de Gaza -sin la existencia de un acuerdo de paz- fue un error que permitió a los islamistas hacerse con el control del enclave y disparar desde allí cohetes en dirección a las comunidades del sur de Israel. Aun así, Sharon fue uno de los primeros ministros más populares de Israel, si no el que más, respetado como líder fuerte y audaz, un pragmático, capaz de tomar difíciles decisiones históricas. Pero en Cisjordania y la Franja de Gaza es prácticamente imposible encontrar a un sólo palestino que tenga una palabra buena para el exmandatario israelí. Decenas de palestinos de la ciudad de Jan Yunis, en Gaza, quemaron fotos de Sharon, responsable indirecto de la masacre de cientos de civiles palestinos a manos de una milicia libanesa aliada con Israel en los campamentos de refugiados de Sabra y Shatila, a las afueras de la capital de Líbano. Aquel episodio, ocurrido en 1982, le valió el sobrenombre de “carnicero de Beirut” en el mundo árabe. Como líder de la oposición israelí, Sharon llevó a cabo en 2000 una polémica visita al Monte del Templo (Explanada de las Mezquitas) en la Ciudad Vieja de Jerusalén. Aquello fue interpretado por los palestinos como una grave provocación y tras los primeros disturbios el enfrentamiento derivó en la Segunda Intifada.