Juicio reveló cómo fue el brutal crimen del taxista San Miguel

Dos testigos comprometieron ante el jurado a Gerardo Fuentes, el único imputado por el asesinato. El informe forense evidenció la crueldad del ataque y un policía refirió cómo llegaron al sospechoso.

Por Redacción

Judiciales neuquinas

NEUQUÉN (AN).- La primera jornada del juicio por jurados para determinar si Gerardo Fuentes (28) asesinó al taxista Rogelio San Miguel (58) tuvo ayer un fuerte impacto cuando se reveló cómo fueron los últimos minutos de vida de la víctima.

El último viaje del taxista se extendió aquel 16 de julio de 2011 por apenas 8 cuadras, entre avenida Olascoaga y Fava hasta Don Bosco al 1100 con dos pasajeros a bordo. Poco más de 550 metros había recorrido cuando presionó por primera vez el botón de pánico del taxi. En total dio cinco alertas. Estando en el coche sufrió un primer corte en el cuello. Luego fue bajado del auto y estando de pie su atacante le dio cinco puñaladas. Una le afectó el hígado, otra le llegó al corazón.

Desangrándose, Rogelio intentó buscar ayuda. Se caía y se volvía a levantar. Llegaron dos chicas a ayudarlo, pero fue entonces cuando colapsó.

Ayer dos testigos, Cristian Valdebenito y Gastón Puente, cargaron contra Fuentes. El otro pasajero de esa noche era Claudio Sandoval Soto, quien reconoció el robo y fue condenado por ese delito siendo menor de edad. Hoy ese joven declarará como testigo.

Valdebenito dijo que por haber denunciado a Fuentes “fue golpeado y tiene temor”. Puente relató que tras el crimen “Sandoval Soto me contó que se había mandado una cagada y que Gerardo (Fuentes) había matado al taxista” y “le habían sacado unas monedas y una radio”.

Ayer la médica forense Fernanda Herrera describió que las puñaladas que recibió el taxista fueron con un cuchillo de casi 2 cm de ancho y 15 de largo, y que las heridas más profundas “estaban deformadas producto del forcejeo estando el arma dentro del cuerpo”.

El juicio conducido por la jueza Ana Malvido cuenta con Alejandro Bustamante, Facundo Trova y Laura Plaza como querellantes. El fiscal Maximiliano Breide Obeid aseguró que además del testimonio de Sandoval Soto, una prueba de ADN compromete a Fuentes y consideró que “lo mató para ocultar el robo”.

En tanto que el defensor, Daniel García Cáneva, aseguró que Fuentes es inocente. Dijo que no coincide con los identikits realizados y que “hubo un desmanejo absoluto de las pruebas científicas”.

En la audiencia de ayer un nutrido grupo de taxistas se instaló fuera de la sede judicial, en acompañamiento.

El hecho

Rogelio San Miguel fue asesinado el 16 de julio de 2011 en Don Bosco al 1100 de Neuquén, luego de conducir unas pocas cuadras con dos pasajeros a bordo. Recibió cinco puñaladas y un corte en el cuello. Fue tras un robo. Tenía 58 años. Gerardo Fuentes, de 28, es el único imputado.